La familia de Alfredo Rodríguez, un padre de 62 años que fue asesinado a tiros en Rancagua, reclama justicia por el trágico suceso ocurrido el martes por la noche. Alfredo, quien se encontraba con su hijo para realizar una venta de una consola PlayStation 5, fue atacado por delincuentes que intentaron asaltarlos. La esposa de Alfredo, Teresa Cantillana, expresó su desesperación pidiendo que se haga justicia: «Él era un hombre muy, muy, muy bueno. Necesito que se haga justicia, que se le haga justicia a mi esposo». Estas conmovedoras palabras reflejan el dolor y la indignación que siente su familia tras esta pérdida.
El suceso, que dejó marcado a su círculo familiar, fue calificado como una tragedia por su hija, Susan, quien también se manifestó sobre el impacto que ha tenido en sus seres queridos. «Lo que ha golpeado a nuestras familias es una tragedia», comentó Susan, quien demandó respuestas y justicia por la muerte de su padre. El nieto de Alfredo, Sebastián Pozo, compartió recuerdos sobre su abuelo, destacando su carácter protector y el amor que siempre brindó a todos: «Era especial, nos amaba a todos, nos quería». Las declaraciones de la familia resaltan no solo la pérdida de una vida, sino la vacuidad que deja en su hogar.
La brutalidad de este crimen ha despertado una oleada de preocupación en la comunidad de Rancagua. Alfredo trabajaba en la Municipalidad, ocupándose de la mantención de áreas verdes, lo que lo hizo querido y respetado entre sus vecinos y compañeros de trabajo. «Ayudaba a todos los vecinos cuando necesitaban, estaba siempre ahí al pendiente», recordó su nieto, subrayando la conexión que su abuelo tenía con la comunidad. Esta característica lo convertía en una figura central y respetada, y su muerte ha dejado un profundo vacío en quienes lo conocieron.
El violento ataque ocurrió alrededor de las 20:00 horas en una intersección de Rancagua, donde padre e hijo se encontraban para concretar la venta de la consola, que había sido acordada previamente a través de una publicación en Marketplace. Según el teniente coronel de Carabineros, Luis Rebolledo, los atacantes no sólo dispararon contra Alfredo, sino que también hicieron fuego contra su hijo, que resultó herido. A pesar de que los delincuentes huyeron, la comunidad reclama que las autoridades trabajen arduamente para identificar a los responsables y detener el aumento de la violencia en la ciudad.
En medio de esta tragedia, la familia de Alfredo ha encontrado cierto respaldo en la figura del alcalde de Rancagua, quien ha expresado su apoyo público en la búsqueda de justicia. El nieto de Alfredo afirmó que están trabajando junto a las autoridades para que este caso no se convierta en otra estadística de violencia sin resolver en la región. «Estamos apoyados por el alcalde, entonces tenemos un buen respaldo para lograr atrapar a estos tipos», explicó Sebastián, enfatizando la urgencia de tomar medidas que frenen la violencia que azota a la comunidad y que situaciones como esta no se repitan en el futuro.
















