La Policía de Investigaciones (PDI) ha detenido a una pareja en la comuna de Iquique, Región de Tarapacá, acusada de graves delitos que involucran a sus tres hijas menores de edad, de 12, 5 y 3 años. Según informaron las autoridades, este operativo se llevó a cabo el pasado lunes, tras una denuncia anónima que alertó sobre la situación de maltrato y abuso que sufrían las niñas. La denuncia fue realizada por una vecina del lugar, quien manifestó su preocupación al observar las condiciones en las que vivían la familia.
El subprefecto Luis Belmar Vásquez, jefe de la Brigada de Investigación Criminal de Iquique, detalló que al llegar al domicilio, los detectives hallaron a las menores encerradas y sin la supervisión de un adulto. Durante la revisión del lugar, se evidenciaron condiciones materiales que apuntaban a que las niñas eran víctimas de violencia habitual. Esta situación alarmante llevó a los investigadores a tomar medidas inmediatas para preservar la seguridad de las menores.
Una vez que las autoridades ingresaron al domicilio, la fiscal Camila Albarracín tomó la declaración de las niñas, quienes confirmaron haber sido víctimas de maltrato habitual y abuso sexual. La gravedad de los testimonios llevó a los policías a arrestar a la pareja, claramente comprometida en una conducta delictiva que pone en riesgo la integridad de sus hijas. Cabe destacar que uno de los detenidos, el padre de las menores, había sido previamente objeto de una orden de alejamiento, lo que agrava aún más la situación.
Los detenidos, de nacionalidad boliviana y en situación migratoria irregular, enfrentan serias acusaciones. La mujer tiene 42 años y su pareja, el padrastro de las niñas, 28 años. Ambos fueron llevados a control de detención el martes y están bajo un estricto proceso judicial. La fiscalía ha enfatizado la necesidad de proteger a las niñas, quienes no asistían a ningún establecimiento educativo, evidencia que refleja el grave deterioro de su situación.
Como parte de las acciones inmediatas llevadas a cabo por la Fiscalía, se ha decidido que las niñas sean trasladadas a casas de acogida, donde podrán recibir la protección y el apoyo necesario para recuperarse de los traumas sufridos. Este caso ha generado conmoción en la comunidad local, que ha visto la necesidad de alertar sobre situaciones de riesgo y abuso en el hogar, un llamado a la acción para que se tomen una mayor cantidad de medidas preventivas ante el maltrato infantil.
















