Un grupo de ex Cancilleres de gobiernos de centro-izquierda en Chile ha expresado su «profunda preocupación» por las declaraciones del candidato presidencial José Antonio Kast sobre la migración. En una carta firmada por figuras prominentes como Soledad Alvear, Mariano Fernández y José Miguel Insulza, entre otros, se destaca que las propuestas de Kast podrían tener efectos negativos no solo en la dignidad de los migrantes, sino también en las relaciones del país con sus vecinos, especialmente Perú y Bolivia. Esta declaración llega en un momento crítico, donde el tema de la migración se ha convertido en un tema central de debate político.
Los ex ministros enfatizan que la política migratoria de Chile debe alinearse con el Estado de Derecho y las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos. En este sentido, critican las propuestas que sugieren expulsiones masivas y el posible confinamiento de migrantes en condiciones inadecuadas, manifestando que tales medidas son incompatibles con el respeto por la dignidad humana. La misiva subraya la importancia de tratar a las personas migrantes con respeto y dignidad, recordando que la protección de los derechos humanos es un principio fundamental del marco internacional al que Chile está comprometido.
Además, los ex Cancilleres señalan que Chile tiene un interés vital en mantener relaciones de buena vecindad con Perú y Bolivia, lo que a su vez implica abordar temas relacionados con la migración irregular y el crimen organizado. Las propuestas unilaterales de expulsar a miles de migrantes sin coordinación con estos países vecinos son vistas como gestos inamistosos que podrían descarrilar años de esfuerzos diplomáticos en la región. Ante las crecientes tensiones en estos temas, los firmantes abogan por un enfoque colaborativo y respetuoso que favorezca el diálogo y la cooperación entre naciones.
Aunque se reconoce que la inmigración irregular representa desafíos considerables, los ex ministros advierten que las soluciones presentadas por Kast, que suponen el retorno indiscriminado de cientos de miles de personas, carecen de viabilidad tanto logística como diplomática. En particular, mencionan el rechazo del régimen de Nicolás Maduro a recibir repatriados desde Chile como un factor que complica las propuestas del candidato. Por lo tanto, insisten en que el país debe desarrollar respuestas firmes y efectivas, consensuadas con sus países vecinos, y alineadas con el derecho internacional.
Finalmente, el grupo de ex autoridades hace un llamado a un debate serio y fundamentado sobre la migración en el contexto chileno. Señalan que quienes pretenden llegar a la presidencia deben contribuir a un diálogo responsable basado en la evidencia, y no en el miedo o en la desinformación. Resaltan que es inaceptable manipular la cuestión migratoria en el contexto electoral, ya que las propuestas que ignoran las complejidades y limitaciones de los procesos de expulsión pueden generar crisis humanitarias y exacerbar tensiones entre países.
















