En un contexto laboral en constante cambio, un reciente estudio de WeWork y PageGroup ha revelado que el modelo laboral en Chile se encamina hacia sistemas híbridos más equilibrados, donde la inteligencia artificial jugará un papel crucial. A medida que nos acercamos al 2026, las expectativas de los profesionales chilenos han evolucionado, centrándose en la flexibilidad, el bienestar y la innovación. El estudio titulado «IA y presencialidad: el nuevo panorama laboral» destaca la creciente importancia de crear un entorno de trabajo que fomente no solo la productividad, sino también la calidad de vida de los trabajadores.
Según los datos del estudio, un 35% de los trabajadores en Hispanoamérica operan bajo un modelo híbrido, mientras que en Chile el foco está en encontrar un equilibrio entre el retorno a las oficinas y la mejora en la calidad de vida. Aunque los encuestados valoran la presencialidad por su capacidad para fortalecer la comunicación y la integración de los equipos, también han identificado varios retos, como los costos y el tiempo de los traslados. Estos aspectos resaltan la necesidad de un replanteamiento en la forma en que se conciben las dinámicas laborales en la actualidad.
El informe destaca cuatro expectativas clave que definirán el futuro del trabajo en Chile. En primer lugar, la flexibilidad se ha consolidado como un estándar, donde los profesionales esperan poder equilibrar sus vidas laborales y personales. En segundo lugar, el diseño de las oficinas ha cobrado una nueva relevancia: los espacios deben facilitar la concentración, la colaboración y el descanso, cada uno adaptado a las distintas tareas. Esta reflexión sobre el diseño físico de los lugares de trabajo es fundamental para aumentar tanto la satisfacción como la productividad de los empleados.
Otro aspecto crítico abordado en el estudio es el bienestar integral. La presencialidad debe optimizarse, ya que las largas jornadas de traslado afectan la vida cotidiana de los trabajadores, limitando su tiempo disponible para las actividades personales. Crear una experiencia positiva en el regreso a la oficina es esencial para maximizar no solo la productividad, sino también para garantizar que los empleados sientan que su tiempo y esfuerzo están bien invertidos.
Por último, el estudio resalta el papel de la inteligencia artificial como una aliada en el ámbito laboral, en lugar de ser vista como una amenaza. Los trabajadores en Chile han expresado un interés por formarse y aprovechar las oportunidades que ofrece la IA, anticipando que hasta un 30% de sus tareas podría automatizarse sin afectar la calidad. La Head of People para el Cono Sur de WeWork, Romina Diepa, enfatiza que los trabajadores buscan no solo un espacio para trabajar, sino también un entorno que valore su bienestar y promueva la flexibilidad. Con la mirada puesta en el futuro, Chile se perfila para construir un modelo laboral más humano, adaptable y acorde a las nuevas realidades.
















