La reciente revelación de un caso de narcotráfico vinculado a la Fuerza Aérea de Chile (FACh) ha generado un gran revuelo en el país, especialmente luego de que se descubriera un vuelo procedente del norte con implicaciones en el tráfico de ketamina. En una entrevista con Meganoticias Siempre Juntos, el abogado defensor Marcelo Rocha, quien representa al excabo primero Mauricio Ponce, objeto de la acusación, expuso la complejidad del proceso legal en el que se encuentra su defendido. Rocha planteó que la situación ha sido ardua, ya que su cliente estuvo en total desinformación durante nueve días, lo que plantea serias dudas sobre los derechos de los imputados dentro del sistema penal.
Rocha enfatizó que durante esta complicada etapa, la familia de Ponce no tuvo acceso a información sobre su estado, hecho que, según él, intensifica la crisis de derechos humanos involucrada en el caso. Aseguró que cada intento de acceder a datos sobre el estado del acusado fue inútil y era sistemáticamente denegado. Esta falta de información es particularmente alarmante en un contexto donde se espera que los derechos de defensa sean respetados desde el primer momento de la detención. El abogado subrayó que esta situación no solo afecta al excabo Ponce, sino que también pone en cuestión el trato que reciben los funcionarios de bajo rango en tales circunstancias.
A lo largo de la conversación, Rocha defendió la posición de su cliente sobre su supuesta falta de responsabilidad en el delito imputado, argumentando que Ponce no tenía la jerarquía ni la autoridad suficiente para solicitar que se incluyera la maleta en el avión. «Él ejerce el rol de tripulante aéreo», aclaró el abogado, subrayando la sorprendente envergadura del caso en relación a la jerarquía de mando existente dentro de una institución militar. Esto revela aún más las complejidades del entorno en el que se desenvuelven los funcionarios y la posible manipulación de poder que se pueda dar en situaciones tan delicadas.
Rocha ha manifestado que, tras una semana de los eventos, finalmente se le permitirá tener una conversación privada con Ponce en un recinto de Gendarmería. Esto representa un avance en el acceso a su derecho a defensa, un aspecto que el abogado considera fundamental en cualquier caso penal. El tiempo transcurrido sin comunicación ha generado un importante ansia no solo en el acusado, sino también en su familia, quienes se han visto sumidos en la incertidumbre y el desconcierto ante la situación de su ser querido.
Finalmente, el abogado fue contundente en su declaración, afirmando que no defenderá a traficantes ni aceptará casos en los que su cliente pueda ser culpable. Desde el inicio, su enfoque ha sido resaltar las violaciones a los derechos humanos en este contexto, un aspecto que considera primordial. En su declaración ante la Corte, defendió la inocencia de Ponce al indicar que no fue sorprendido portando la maleta con sustancias en un espacio militar, poniendo en duda la veracidad de las acusaciones basadas en testimonios de coimputados. De esta manera, Rocha se mostró firme y decidido a evaluar la situación de su defendido de manera responsable y ética, enfatizando su compromiso con la justicia.
















