El informe presentado por la ministra de Minería, Aurora Williams, y la vicepresidenta ejecutiva (s) de Cochilco, Claudia Rodríguez, revela que se anticipa un valor promedio del cobre de US$ 5,00 la libra para el año 2027. Según las proyecciones de Cochilco, el precio del metal rojo ha experimentado un aumento notable, subiendo de US$ 4,55 la libra a US$ 4,95 la libra para 2026. Este aumento se debe, en gran parte, a la creciente escasez de oferta que enfrenta el mercado, así como a la volatilidad de las primas de entrega inmediata para el metal, elementos que están impulsando los precios hacia arriba.
La ministra Williams advirtió sobre la fragilidad de esta situación, señalando que el reciente aumento en los precios no implica un equilibrio permanente en el mercado. La inestabilidad en la oferta ha conducido a una tensión considerable, donde pequeñas perturbaciones pueden provocar variaciones significativas en los precios. Esto implica un riesgo tanto para los consumidores como para los productores en un contexto económico global que sigue enfrentando desafíos geopolíticos y económicos.
Cochilco también destacó que el panorama de la demanda ha cambiado. La vicepresidenta Rodríguez mencionó la emergencia de un nuevo bloque de demanda, impulsado por la tecnología relacionada con la inteligencia artificial y los centros de datos, que requieren un consumo de cobre mucho mayor que en las instalaciones tradicionales. Esta transformación, sumada a la inversión en redes eléctricas, establece una base sólida para precios más altos y resilientes frente a la demanda global.
En cuanto a la oferta y demanda, se prevé que la producción mundial de cobre alcance 23,73 millones de toneladas en 2026, un incremento del 2,2% respecto a 2025. Chile seguirá liderando como principal productor, con una producción proyectada de 5,6 millones de toneladas para 2026 y 5,97 millones de toneladas en 2027. No obstante, la demanda global también se incrementará, alcanzando 28,4 millones de toneladas en 2026, con un notable enfoque en el mercado chino, que representa cerca del 58% del consumo mundial.
Finalmente, el informe indica que, a pesar de las proyecciones de crecimiento, se manifestará un déficit moderado de 238 mil toneladas de cobre refinado en 2026, justo antes de un leve superávit de 51 mil toneladas en 2027, lo que refleja tensiones estructurales en el mercado. Todo esto subraya la importancia de monitorear tanto la producción como la demanda de cobre en un ambiente que está experimentando cambios significativos, hacia donde el futuro del metal rojo parece estar determinado por la intersección entre tecnología y necesidades básicas de infraestructura.
















