Desde las áridas tierras de Diego de Almagro hasta las frías latitudes de la Antártica, la séptima edición del Premio CES pone de manifiesto la rica diversidad geográfica y el compromiso por la construcción sustentable en todo Chile. En una ceremonia celebrada en el auditorio de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), se reconocieron los proyectos que, a través de la certificación de Edificios Sustentables (CES), han demostrado liderazgo en eficiencia energética, confort ambiental y reducción de impactos medioambientales. Este evento no solo ha destacado la labor de instituciones públicas y privadas, sino que también ha evidenciado que la sostenibilidad es un objetivo alcanzable en cada rincón del país. Los galardonados abarcan desde proyectos en Santiago y Temuco hasta iniciativas que se desarrollan en las duras condiciones del sur de Chile y la Antártica.
Claudio Cerda, vicepresidente de la CChC, expresó su entusiasmo al dar la bienvenida a esta edición del premio, que ha evolucionado para convertirse en un referente de la sostenibilidad en la construcción nacional. Ricardo Fernández, presidente del CES, también destacó el progreso tangible en la conciencia ambiental de la industria, subrayando la existencia de más de 650 edificios públicos en proceso de certificación. Este avance, que implica un ahorro significativo en consumo energético y una reducción medible de emisiones de carbono, es motivo de orgullo para todos los involucrados. La evolución hacia prácticas sostenibles en la construcción es un reflejo del creciente compromiso del sector tanto público como privado.
Desde el ámbito público, Boris Olguín, director de la Dirección General de Obras Públicas, enfatizó la importancia de reconocer el esfuerzo conjunto de consultores, desarrolladores y profesionales que comparten un objetivo común: integrar la sostenibilidad en todos los aspectos de la construcción. Fernández, al concluir la ceremonia, hizo un llamado a la participación activa del sector privado en este proceso crucial. Reconoció que, aunque el CES ha sido adoptado principalmente por entidades públicas, es fundamental que las empresas privadas se sumen a esta transición hacia una construcción más eficiente y responsable. La certificación CES, con su metodología adaptada a la realidad chilena, está lista para apoyar este cambio.
En un contexto donde la sustentabilidad se presenta como una responsabilidad compartida, Fernández destacó los impresionantes logros del CES desde su inicio en 2014. Se han logrado reducciones anuales significativas en el consumo de energía y en las emisiones de CO₂, equivalentes al retiro de miles de vehículos de circulación. Este impacto positivo refuerza la necesidad de continuar avanzando en la construcción sustentable, enfocándose en la creación de espacios más saludables y eficientes para la población. Las cifras analizadas demuestran que la certificación no solo contribuye al bienestar ambiental, sino también al bienestar social y económico de la comunidad.
Los proyectos premiados abarcan diversas categorías, desde edificios certificados hasta iniciativas precertificadas y reconocimientos especiales. Entre los ganadores, se destaca el edificio administrativo de la Planta Fotovoltaica en Diego de Almagro por su sobresaliente reducción en disconfort térmico y demanda energética. Proyectos como la Sala Cuna y Jardín Infantil Pinocho en Temuco y el Edificio Aulas Pataguas en Santiago también obtuvieron el reconocimiento por su compromiso con la sostenibilidad. Asimismo, se entregaron premios especiales a destacados profesionales y políticas públicas que demuestran el fuerte impulso hacia una construcción consciente del medio ambiente. Estas iniciativas subrayan que el camino hacia un desarrollo sostenible en Chile no solo es posible, sino que ya se está materializando.
















