A pesar de que «Crimen y la Violencia» continúa siendo la principal preocupación de los chilenos, con un 58% de las menciones en el estudio What Worries the World? de Ipsos, es evidente que otros problemas económicos han comenzado a acaparar la atención del público. Este fenómeno se observa en la reciente disminución de 7 puntos porcentuales en la preocupación por el «Control de la inmigración», el cual alcanza ahora un 23%. Los datos muestran que, si bien la seguridad sigue siendo un tema candente, las inquietudes económicas están resurgiendo con fuerza, lo que podría marcar un cambio en la agenda social y política del país, especialmente a solo unos meses del nuevo gobierno de José Antonio Kast.
El estudio de Ipsos revela un alarmante aumento de la percepción negativa sobre la situación económica en Chile, donde el 76% de los encuestados califica la economía como «mala». Este signo de descontento es especialmente preocupante para el gobierno, ya que contrasta con un ligero optimismo en cuanto a la dirección del país, donde un 41% de los chilenos creen que se avanza en el camino correcto. Sin embargo, este porcentaje ha disminuido solo ligeramente desde marzo, lo que indica una posible resistencia a aceptar los cambios prometidos por la nueva administración.
Entre las inquietudes económicas, el desempleo se posiciona como la segunda preocupación más alta, alcanzando un 42%, lo que demuestra que el mercado laboral continúa siendo una fuente de ansiedad para los ciudadanos. La cifra supera en 13 puntos porcentuales el promedio global, lo que subraya la necesidad urgente de políticas efectivas para abordar esta problemática. Por otro lado, la inflación ocupa el tercer lugar con un 32%, cifra que también se encuentra por encima del promedio latinoamericano y global, y que ha crecido significativamente en los últimos meses, evidenciando la presión económica que enfrenta la población.
La escalada en la preocupación por la «Inflación», que ha aumentado 10 puntos en comparación con marzo, así como el incremento en el temor a la «Pobreza y Desigualdad Social» y el desempleo, ponen de manifiesto que la agenda del nuevo gobierno debe adaptarse a las realidades económicas del país. Nicolás Fritis, CEO de Ipsos Chile, enfatiza que el aumento en estos índices sugiere que la población ha comenzado a priorizar cuestiones más cercanas a su vida cotidiana, relegando a un segundo plano las preocupaciones iniciales sobre inmigración, lo cual representa un giro significativo en la opinión pública.
Este contexto plantea un reto para la administración de José Antonio Kast, que deberá encontrar maneras de responder a las expectativas de la población en relación con la economía y el empleo. La presión sobre el gobierno aumentará si no se logran implementar medidas que aborden de inmediato el descontento ciudadano. Con un clima de opinión que ha demostrado ser volátil, los líderes deben actuar con rapidez y eficacia para cumplir con las demandas de los chilenos, asegurando que su gestión no solo esté marcada por un enfoque en la seguridad, sino también por un compromiso serio con el bienestar económico.















