Desde 2014, Chile ha sido escenario de numerosas reformas tributarias que prometían aumentar significativamente la recaudación fiscal. Sin embargo, las expectativas iniciales no se han traducido en los resultados esperados. Especialistas advierten que, a pesar de los esfuerzos legislativos destinadas a incrementar los ingresos, la carga tributaria se ha mantenido relativamente estable, lo que plantea serias interrogantes sobre la efectividad de estas reformas. La situación resalta la necesidad de revaluar no solo la cantidad, sino también la calidad y la estabilidad del sistema tributario.
Iván Cifuentes, perito judicial y socio de Cifneg Consultores, señala que el énfasis puesto en modificaciones constantes de tasas y creación de nuevos mecanismos ha desatendido un aspecto crucial: la estabilidad y la claridad jurídica en el sistema tributario. Según él, los cambios frecuentes generan incertidumbre para los contribuyentes y empresas, que deben destinar más tiempo y recursos a entender las nuevas normativas en lugar de concentrarse en sus actividades productivas. Esta complejidad puede estar limitando la capacidad de las empresas para invertir y crecer.
La consecuencia directa de esta inestabilidad es un entorno menos favorable para la inversión, lo que afecta no solo la recaudación fiscal sino también el desarrollo económico del país. El debate actual sobre las reformas tributarias pone de manifiesto la urgencia de establecer un sistema que no solo busque aumentar la recaudación, sino que también ofrezca claridad y certeza a los inversionistas. La gestión tributaria ha evolucionado hacia una dimensión más estratégica, impactando en la relación de las empresas con sus bancos e inversionistas.
A medida que el crecimiento económico y la inversión se convierten nuevamente en temas centrales del debate público, Cifuentes sugiere que futuras discusiones en torno a la política tributaria deben enfocarse en mejorar la calidad del sistema en lugar de seguir añadiendo reformas sin un impacto significativo. Una política tributaria efectiva debe ser simple, clara y predecible para fomentar un ambiente donde las empresas se sientan seguras para emprender y expandir sus operaciones.
La necesidad de estabilidad en el sistema tributario también se traduce en un llamado a las autoridades para que reconsideren el enfoque adoptado en los últimos años. Un sistema tributario eficiente puede contribuir a un cumplimiento más efectivo, lo que a su vez genera un ciclo virtuoso de inversión y recaudación. Como concluye Cifuentes, la gestión tributaria ha dejado de ser un mero asunto técnico, convirtiéndose en un elemento clave de la estrategia empresarial en un mundo donde los desafíos fiscales son cada vez más complejos.















