Un reciente estudio realizado por Unholster en colaboración con DefensaDeudores.cl revela que la renegociación de deudas se ha convertido en una herramienta eficaz para que los chilenos con múltiples obligaciones financieras logren recuperar el control de sus finanzas. De acuerdo con los hallazgos, un 88% de las solicitudes de reestructuración son aprobadas por las entidades crediticias, lo que marca un importante alivio para los deudores que enfrentan un sobreendeudamiento crítico. Este estudio es un rayo de esperanza para quienes aseguran que viven al día, destinando la mayor parte de sus ingresos al pago de deudas, con un promedio de 31% de su sueldo originalmente propuesto y una reducción a solo el 22% tras la renegociación.
La Ley 20.720, que regula la renegociación de deudas en Chile, se reafirma como un mecanismo fundamental para afrontar la crisis de sobreendeudamiento que afecta a un número creciente de chilenos. La investigación examinó 189 casos de deudores que lograron reducir considerablemente su carga financiera, ajustando sus pagos a cifras que son más compatibles con el costo de vida actual. Ricardo Ibáñez, abogado y fundador de DefensaDeudores.cl, explica que el sistema ha demostrado ser eficiente porque incentiva a los acreedores a acordar condiciones más accesibles, evitando el riesgo de incobrabilidad de la deuda.
El nivel de estrés que los deudores enfrentan antes de iniciar el proceso de renegociación es significativo: en promedio, cada individuo tiene que lidiar con alrededor de 8 acreedores al mismo tiempo, siendo el número de 9 acreedores el más común. Según Ibáñez, negociar individualmente con tantas instituciones es prácticamente inviable, lo que hace que el proceso de consolidación en una sola mesa sea indispensable. Esta estrategia no solo alivia la presión financiera, sino que también reduce el acoso que muchas personas sufren a diario por parte de las compañías de cobranza.
El informe también destaca que la mayor parte de la deuda vive en la banca tradicional y en las instituciones de retail, mencionando específicamente a compañías como Banco de Chile y BancoEstado. Estas entidades han mostrado una disposición favorable para adaptar sus planes de pago ante la nueva realidad financiera de los deudores. Esto es un indicativo de que, cuando el proceso de renegociación es transparente y con reglas claras, se puede restaurar la confianza tanto entre los deudores como los acreedores, permitiendo que ambas partes encuentren una solución viable.
Finalmente, la herramienta de la renegociación de deudas, lejos de ser visto como una opción de perdón, es presentada por expertos como un salvavidas que busca equilibrar las cargas en el sistema financiero chileno. Con tasas de aprobación que alcanzan el 88%, el mensaje es claro: las instituciones están dispuestas a escuchar y ajustar sus expectativas a la realidad de los deudores, priorizando la sostenibilidad financiera de las familias chilenas. «La renegociación es clave para garantizar la recuperación tanto de las deudas como de la tranquilidad financiera de muchas personas», concluye Ibáñez.










