Roberto Herrscher, director del Premio Periodismo de Excelencia, enfrenta graves acusaciones tras ser señalado por agredir sexualmente a una alumna en al menos tres ocasiones. La situación ha llevado a las autoridades universitarias a abrir de nuevo una investigación interna, que había sido cerrada en 2023 sin sanciones. Este escándalo ha sacudido la comunidad académica y ha puesto de manifiesto la urgente necesidad de abordar situaciones de acoso y abuso dentro de las instituciones educativas.
En respuesta a los incidentes que involucran a Herrscher, estudiantes de la carrera de Periodismo han decidido iniciar un paro como una medida de presión para exigir su destitución. Carolina Maturana, vocera de la Mesa Plana de Periodismo, declaró: «El despido lo vemos como algo súper necesario. Este docente no puede seguir ejerciendo su carrera en esta universidad, ni en ninguna, porque es un peligro para todos y todas nosotras». La comunidad estudiantil ha manifestado su firme intención de que se tomen acciones concretas respecto a la situación.
Los estudiantes han realizado múltiples reuniones con el departamento correspondiente y han convocado diversas asambleas para motivar a otras carreras a sumarse a la paralización. La indignación por las acusaciones y la falta de respuestas adecuadas por parte de la institución ha llevado a una creciente movilización estudiantil en la universidad. La situación ha generado un debate amplio sobre la seguridad y el bienestar de los estudiantes, especialmente en el contexto de la violencia de género.
Ante la presión social y las nuevas denuncias, la universidad anunció la suspensión temporal del docente mientras se investiga el caso. Paula Susacasa, directora de Comunicaciones y Extensión de la universidad, comentó que, en colaboración con la Secretaría General y la Dirección de Género, Diversidad y Equidad, se reabrirá la investigación. «La anterior investigación fue archivada porque no se entregaron suficientes antecedentes», precisó Susacasa, subrayando la importancia de analizar los nuevos datos que han surgido.
La decisión de reabrir la investigación interna es vista como un paso fundamental para abordar el problema del acoso en la universidad y restablecer la confianza entre la comunidad estudiantil y la administración. Los estudiantes esperan que esta vez las autoridades tomen en serio las acusaciones y aseguren un entorno seguro para todos. La situación de Herrscher plantea un importante desafío para la universidad, que ahora debe demostrar su compromiso con la justicia y la protección de sus estudiantes.















