El proceso investigativo por el robo de candelabros patrimoniales desde la Catedral de Santiago culminó con la detención de un hombre de 54 años, identificado como Ramón Segundo, quien ha sido sindicado como el autor del ilícito. Según reporta ADN Radio, el sujeto utilizó un método sigiloso para llevar a cabo el robo. El teniente coronel Fernando Bozzo del OS9 de Carabineros informó que el hecho tuvo lugar el 5 de enero, alrededor de las 14:15 horas, y el individuo salió del recinto la mañana siguiente, el 6 de enero, a las 6:15 horas. Las cámaras de seguridad de la Catedral fueron fundamentales para seguir los movimientos del malhechor, quien se cubrió el rostro con una mascarilla y se hizo pasar por un visitante, permaneciendo durante toda la noche en el interior del templo.
El imputado fue arrestado en la comuna de Paine, mientras se trasladaba en un automóvil particular con destino a Santiago. A través de las pesquisas llevadas a cabo por Carabineros, se descubrió que Ramón Segundo contaba con antecedentes penales en Francia, donde había sido expulsado, al igual que en España, lo que pone en evidencia su trayectoria delictiva en el ámbito del robo de objetos patrimoniales. La investigación ha puesto de manifiesto que los candelabros sustraídos, de gran valor histórico y sentimental, fueron desmantelados en múltiples piezas, lo cual complica aún más el caso y la posibilidad de recuperar las piezas en su integridad.
En el transcurso de la investigación, los agentes de Carabineros realizaron un allanamiento en el domicilio de la pareja del detenido, ubicado en la comuna de Peñalolén. Durante la operación, se incautó un revólver y municiones, lo que podría estar relacionado con actividades delictivas pasadas del acusado. Este hallazgo añade mayores complejidades al caso, evidenciando una posible red de delitos más amplios en los que Ramón Segundo podría estar involucrado. La situación ha generado preocupación en la comunidad sobre la seguridad de los patrimonios culturales y los objetos históricos que, a menudo, son objeto de robos.
Tras su captura, Ramón Segundo fue formalizado y quedó en prisión preventiva por un plazo de 90 días, el cual ha sido fijado para el desarrollo completo de la investigación. Las autoridades han manifestado su compromiso en la protección del patrimonio cultural del país, asegurando que se tomarán todas las medidas necesarias para prevenir futuros hurtos de este tipo. Asimismo, se espera que durante este tiempo se logre establecer el alcance total de los delitos cometidos y verificar si existen cómplices. La comunidad de Santiago, especialmente los fieles de la Catedral, han expresado su indignación ante el ataque a un símbolo de su herencia cultural.
Finalmente, se espera que este incidente sirva como un llamado a la acción para reforzar la seguridad en lugares patrimoniales. La Catedral de Santiago, un ícono histórico, no solo es un lugar de culto, sino un tesoro arquitectónico que debe ser protegido. La preocupación por el patrimonio cultural ha crecido en el país, y muchos piden la implementación de medidas de seguridad más estrictas, así como campañas de concienciación sobre la importancia de preservar la historia de Chile. En este contexto, el caso de Ramón Segundo se convierte en un punto focal de un tema más amplio que involucra la vigilancia y la protección de los lugares que resguardan nuestra historia.
















