El suceso ocurrido la madrugada del 11 de marzo ha generado un gran alboroto en Chile, después de que el exconvencional Rodrigo Rojas Vade fuese encontrado inconsciente en la Ruta 78, maniatado y con distintivos de derecha escritos en su cuerpo. Al principio, las autoridades consideraron que se trataba de un ataque de tipo secuestro en contra de Rojas, figura polémica en la política chilena. Sin embargo, las investigaciones iniciales han comenzado a desviar la atención hacia la posibilidad de un autoatentado, ya que diversos elementos apuntan a la implicación del propio afectado en el extraño episodio.
La situación se complicó aún más cuando Rojas Vade, una vez despertado del coma, fue interrogado por la Policía de Investigaciones (PDI). En esta ocasión, el exconvencional no pudo presentar información relevante a la investigación, alegando que carecía de recuerdos sobre lo sucedido. A pesar de la falta de detalles, se reveló que Rojas Vade había hecho nuevas declaraciones donde negaba haber fingido su ataque, lo cual se suma a la incertidumbre que rodea el caso y deja abiertas muchas preguntas sobre su veracidad.
Según la información recopilada por Radio Biobío, la PDI ha estado trabajando con la Brigada de Investigaciones Policiales Especiales (BIPE) Antisecuestros, y aunque se han tomado sus declaraciones, los oficiales han dejado claro que no se han encontrado evidencias de la intervención de terceras personas. Esto refuerza la hipótesis de que el mismo Rojas Vade podría haber estado involucrado en un acto que busca confundir y desviar la atención, lo que lleva a los investigadores a comparar sus palabras con los datos recabados durante la investigación.
Durante más de una hora, Rojas Vade declaró en el cuartel del BIPE Antisecuestros en Ñuñoa, donde expuso su versión de los hechos y señaló que es común en él experimentar episodios de amnesia, lo que originó mayor escepticismo entre los detectives. Al afirmar que «hace cosas sin conciencia» y que frecuentemente no recuerda sus acciones, su relato genera más dudas sobre su estado mental y su involucramiento en el caso, lo que complica aún más la labor de los investigadores.
Mientras tanto, el análisis de los gastos de Rojas Vade se encuentra en curso, ya que los investigadores han logrado levantar el secreto bancario de este personaje central en la indagatoria. Las autoridades están ansiosas por obtener más claridad sobre los movimientos de dinero y si ello podría proporcionar pistas que arrojen luz sobre los sucesos del 11 de marzo. A medida que avanza la pesquisa, la situación de Rojas Vade continúa siendo objeto de especulación y preocupación tanto en el ámbito político como en la opinión pública.
















