El gobernador de la provincia argentina del Chubut, Ignacio Torres, ha anunciado este lunes su intención de implementar una «tasa de mantenimiento» para los camiones chilenos que utilizan la deteriorada Ruta Nacional 40. En un mensaje publicado en sus redes sociales, Torres acusó a estos vehículos de ser los principales responsables del mal estado de la ruta, lo que ha generado preocupaciones no solo entre los chubutenses, sino también para los argentinos que transitan por esta peligrosa vía, considerada un riesgo para la seguridad de miles.
Torres indicó que, aunque como provincia no tienen la jurisdicción para intervenir directamente en la reparación de la ruta, están dispuestos a «hacerse cargo» del problema mediante un acuerdo de compensación de deuda que les permita avanzar en las obras necesarias. «Es fundamental que tomemos medidas para garantizar la seguridad en este camino y no podemos esperar más», sostuvo el gobernador durante su declaración, enfatizando que la salud y seguridad de los ciudadanos debe ser una prioridad.
El gobernador también advirtió sobre la necesidad de establecer un mecanismo que garantice la sostenibilidad de las obras de reparación a largo plazo. «Reparar la ruta y no abordar la raíz del problema nos llevaría a enfrentar nuevamente la misma situación en pocos años», afirmó, sugiriendo que la creación de esta tasa sería una medida eficaz para asegurar los recursos necesarios para mantener la estrada en condiciones adecuadas.
Para formalizar su propuesta, Torres señaló que enviará un proyecto de ley a la legislatura provincial que permita realizar el pesaje de los camiones y cobrar adecuadamente por su uso de la Ruta Nacional 40. «Es una ruta argentina y es inaceptable que continúe siendo un riesgo para las familias de Chubut. Necesitamos actuar con determinación y responsabilidad», agregó el gobernador, que busca responder a una necesidad urgente de los residentes locales.
Sin embargo, la propuesta ha encontrado resistencia por parte de los transportistas de Magallanes, quienes han calificado las afirmaciones de Torres como «infundadas» y «carentes de conocimiento técnico». La situación ha generado un intenso debate sobre la viabilidad de la iniciativa del gobernador y las verdaderas causas del deterioro de la ruta, dejando claro que se deberá encontrar un equilibrio entre el desarrollo del transporte bilateral y la seguridad vial en la región.
















