La controversia por el nombre de la Avenida Salvador Allende en San Miguel ha cobrado fuerza tras la propuesta de la actual alcaldesa, Carol Bown, de revertir la decisión tomada el año pasado y restituir el antiguo nombre de Salesianos. Esta iniciativa ha generado reacciones inmediatas en la comunidad, donde la concejala Carla Santana ha denunciado lo que considera una maniobra de la derecha para borrar la memoria de Allende, un líder emblemático en la historia de Chile. Santana subraya que este cambio resulta especialmente sensible en el contexto de la conmemoración de los 50 años del golpe de Estado de 1973, resaltando el significado que tiene para muchos ciudadanos mantener el nombre de Allende en las calles que honran su legado.
La propuesta de Bown incluye una consulta a los vecinos de San Miguel, aunque Santana cuestiona la transparencia del proceso y la efectividad de la comunicación con el Concejo Municipal. «Hemos pedido claridad sobre la encuesta y no hemos recibido información concreta», afirmó la concejala, quien destacó que este cambio de nombre, aprobado en la gestión anterior, fue parte de un esfuerzo por mejorar la conectividad entre las comunas vecinas y honrar la memoria de las víctimas de la dictadura. La Avenida Salvador Allende, al contar con un nombre uniforme en tres comunas, representa no solo un reconocimiento histórico, sino también una continuidad en la conexión vial importantísima para la zona.
Mientras la alcaldesa sustenta su propuesta en supuestas quejas de algunos vecinos, Santana sostiene que el apoyo a Allende es amplio y prolongado en la comuna, que ha contado con diversas administraciones alineadas con su legado. «Es un acto de justicia histórica que rinde homenaje a un presidente que luchó por la democracia y los derechos humanos en Chile», declaró la concejala. Para muchos residentes, el nombre de Allende es símbolo de resistencia y memoria, y cambiarlo podría implicar la pérdida de un capítulo fundamental de la identidad comunal.
La encuesta lanzada en la plataforma change.org para apoyar la permanencia del nombre de Salvador Allende en la avenida ha comenzado a ganar adhesiones. Santana ha hecho un llamado a la comunidad para participar y firmar la petición, argumentando que la memoria del ex presidente no se puede borrar con un simple cambio administrativo. La concejala ha encontrado apoyo en muchos sectores progresistas y ha enfatizado la importancia de mantener viva la memoria de aquellos que sufrieron bajo el régimen militar, argumentando que cambiar el nombre de la calle sería una falta de respeto a su memoria.
«La memoria de Salvador Allende no se borra por una consulta, sino que refleja un legado profundo en nuestra historia», afirmó Santana, al mismo tiempo que criticó la aparente hipocresía del gobierno municipal al priorizar un cambio de nombre mientras se recortan recursos en áreas críticas como salud y educación. La concejala destaca que mantener el nombre de Allende no solo honra su figura, sino que también actúa como una reparación simbólica para las víctimas de la dictadura. Con 5,000 firmas como meta, la encuesta representa un esfuerzo de la comunidad para reivindicar su historia y reclamar la justicia que aún falta en el país.
















