El hijo menor del exchico reality Álvaro Ballero ha sido noticia tras pasar cuatro días hospitalizado debido a complicaciones de salud. Santino Ballero, de solo ocho años, sufrió un episodio severo de asma que requirió su ingreso en el Hospital Luis Calvo Mackenna, reconocida institución médica dedicada a la atención pediátrica en Santiago. La situación resultó crítica cuando se evidenció que el pequeño no podía respirar adecuadamente, lo que llevó a sus padres a buscar atención urgente y especializada.
La hospitalización se caracterizó por el constante acompañamiento familiar que Santino recibió. Su madre, Ludmila Ksenofontova, estuvo presente durante el día, brindándole apoyo emocional y físico, mientras que Álvaro Ballero se turnó para cuidar de su hijo en las noches. En un emotivo mensaje a través de redes sociales, el exintegrante de realities reconoció el esfuerzo y la dedicación del equipo médico que atendió a su hijo, expresando su gratitud hacia el personal por el trato excepcional que recibieron en momentos tan difíciles.
Durante su estancia en el hospital, Álvaro Ballero no solo se centró en la salud de su hijo, sino que también aprovechó la oportunidad para resaltar la calidad del servicio en el sistema público de salud. A pesar de ser su primera experiencia en un centro médico público, el exchico reality describió la atención como una «linda experiencia», algo inusual en el contexto actual donde suelen predominar críticas hacia la atención pública.
El esfuerzo conjunto de la familia y el notable trabajo del personal médico rindieron frutos positivos, y tras cuatro días de tratamiento intensivo, Santino finalmente recibió el alta médica. El pequeño pudo regresar a casa, donde, según su padre, se encuentra en plena recuperación. La familia ha compartido su alivio y la alegría de tener de vuelta a Santino en casa, enfatizando el papel crucial que desempeñaron los especialistas en su proceso de recuperación.
Este episodio no solo ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de los niños ante problemas de salud, sino que también ha reavivado la conversación sobre la importancia de la atención pediátrica accesible y de calidad en el país. La experiencia de los Ballero sirve como un recordatorio de la resiliencia familiar en tiempos de crisis y resalta la necesidad de continuar apoyando los sistemas de salud pública para beneficio de todos los ciudadanos, especialmente los más jóvenes.
















