En un giro inesperado de los acontecimientos en el mundo del espectáculo chileno, los abogados del empresario Leonardo Farkas han presentado una querella contra el periodista Sergio Rojas en el Octavo Juzgado de Garantía de Santiago. La razón de esta acción judicial se debe a unas declaraciones que Rojas realizó en el programa «Que te lo digo», donde citó a Claudia Schmitd y sus afirmaciones sobre presuntas fiestas orgiásticas en las que Farkas podría haber estado involucrado. Las acusaciones de injurias y calumnias han avivado el debate sobre la responsabilidad de los medios de comunicación en la difusión de información que puede ser perjudicial para la imagen de los involucrados.
Sergio Rojas, al conocer la querella, no tardó en reaccionar y criticó la decisión de Farkas de llevar este asunto a los tribunales. En declaraciones realizadas en el programa «Zona de Estrellas», Rojas calificó la acción judicial como una «imbecilidad de porte de un buque», sugiriendo que la disputa debería resolverse de manera más civilizada. Además, reveló que inicialmente se esperaba que la demanda se dirigiera contra Claudia Schmitd, pero que finalmente Farkas decidió apuntar hacia él como una forma de desviar la atención de la situación real.
Rojas, en su análisis del caso, especuló sobre las verdaderas motivaciones de Farkas, indicando que el empresario podría haber realizado un cálculo estratégico al elegir dirigir la querella hacia él en lugar de hacia Schmitd. Según Rojas, Farkas habría considerado que una pelea directa con Schmitd podría tener consecuencias más severas para su reputación y su familia. «Leonardo lo pensó mil veces», afirmó, sugiriendo que el empresario era consciente de que sus acciones podrían ser destructivas para su entorno familiar.
En una segunda aparición en el programa «Que te lo digo», Rojas elevó la intensidad de sus comentarios al abordar la dinámica familiar de Farkas. Se dirigió a la hija del empresario, Tatiana, insinuando que su presencia en las redes sociales había revelado tensiones dentro de la familia. Rojas cuestionó por qué la esposa de Farkas, Tina, no ha hablado públicamente sobre su situación cotidiana, invitando a Farkas a discutir abiertamente los problemas familiares. Su crítica no solo tocó la figura pública de Farkas, sino que también exploró la salud emocional de su familia.
Finalmente, con una declaración contundente, Sergio Rojas cerró su intervención advirtiendo a Farkas que no teme a su fortuna ni a su influencia. «No te tengo a ti ni a tu fortuna ni a tus influencias», enfatizó Rojas, dejando claro que no se dejaría intimidar por la poderosa figura del empresario. La situación entre Rojas y Farkas ha puesto de relieve las complejidades de las relaciones entre la fama, la verdad y la responsabilidad en el ámbito mediático, así como el impacto de las declaraciones públicas en las vidas privadas.
















