La crisis de saturación penitenciaria en el Reino Unido ha llevado al Gobierno a tomar medidas drásticas, como lo anunció este miércoles la ministra de Justicia, Shabana Mahmood. La construcción de tres nuevas prisiones es parte del plan que también incluye una significativa reducción de penas para ciertos delitos, como parte de una estrategia diseñaba para aliviar la congestión en el sistema carcelario. Mahmood dijo que, aunque se invertirán 4.700 millones de libras en estos nuevos centros, esta inversión no resolverá completamente la crisis actual, lo que exige atención inmediata y reformas más profundas en el sistema.
Una de las medidas más relevantes informadas por la ministra es la reducción de la pena para los infractores de delitos menores que tengan antecedentes de violaciones en su libertad condicional. A partir de ahora, aquellos que sean reincidentes en estos delitos y que hayan cumplido el mínimo de su condena, verán su castigo reducido a tan solo 28 días. Con esta decisión, el Gobierno prevé liberar 1.400 plazas en las cárceles del país y ofrecer un alivio temporal al sistema, que se enfrenta a una falta de espacio crítica, especialmente para la población masculina.
La actualidad carcelaria del Reino Unido revela una situación preocupante: con una población de 88.087 prisioneros y una capacidad operativa de 89.442, el rating de ocupación es alarmante. Las proyecciones sugieren que esta cifra podría elevarse entre 95.700 y 105.200 prisioneros para marzo de 2029, lo que pone de manifiesto la urgencia de las medidas implementadas por el Gobierno laborista. La construcción de nuevas instalaciones es vital, pero se necesitan además reformas amplias en el sistema de sentencias para evitar que el problema de la sobrepoblación se vuelva incontrolable.
Previo a este anuncio, el Gobierno de Keir Starmer había comenzado a liberar anticipadamente a cerca de 3.000 prisioneros condenados por delitos menores. Sin embargo, esta estrategia excluye a quienes fueron condenados por delitos graves como violencia de género, agresiones sexuales o terrorismo, reflejando una intención de mantener la seguridad pública mientras se intenta descongestionar las prisiones. Mahmood enfatizó que, a pesar de la presión inmediata, encontrar soluciones efectivas requerirá tiempo y esfuerzo por parte de todas las partes involucradas.
Por último, la ministra Mahmood dejó claro que, aunque las medidas implementadas podrían ofrecer un alivio temporal, el país enfrenta un sistema
















