Nicolás Díaz, profesor de educación física, se ha convertido en el centro de un caso judicial que ha dejado a la opinión pública expectante. Después de pasar un año y dos meses en prisión preventiva, ahora se encuentra bajo arresto domiciliario en su hogar en San Joaquín, tras la modificación de su medida cautelar por parte de la Corte de Apelaciones. Su situación se originó a raíz de la muerte de Manuel Lira, un delincuente de 22 años cuyo cuerpo fue encontrado el 18 de abril de 2022 en la Cuesta Barriga. La conmoción por el caso ha multiplicado las voces de un debate en torno a la legítima defensa y el uso de la fuerza en situaciones de robo y asalto.
En una reciente entrevista con Reportajes de Teletrece, Díaz decidió romper el silencio acerca de los sucesos que rodearon el robo de su vehículo la noche del 31 de marzo de 2022. El incidente ocurrió mientras él se encontraba en un servicentro de Maipú, donde una falla en uno de los neumáticos de su auto obligó a que lo dejara estacionado por un tiempo. Fue entonces cuando un grupo de delincuentes lo abordó. En su relato, explicó cómo uno de los asaltantes lo amenazó con un arma y lo golpeó, lo que le llevó a la decisión de no oponer resistencia y entregar el automóvil.
Sin embargo, la situación se tornó violenta cuando uno de los delincuentes no logró escapar. Asegura que, aunque logró reducir a Lira con golpes, el departamento de la Fiscalía insiste en que continuó golpeándolo a pesar de que ya estaba en el suelo. Este hecho ha sido clave para que el Ministerio Público descarte la posibilidad de que su accionar se enmarque en la defensa propia. Díaz admite que actuó bajo una intensa sensación de miedo, que lo llevó a seguir agrediendo al asaltante a pesar de tener la situación bajo control en un momento dado.
La secuencia de los hechos fue captada por cámaras de seguridad, que registraron casi 15 minutos de la golpiza. Durante ese tiempo, Díaz empleó tanto sus puños como frustrados intentos de defensa mientras aguardaba la llegada de Carabineros. En su testimonio, lamenta profundamente el tiempo que pasó antes de que la policía llegara al lugar, sintiéndose cada vez más abrumado por el miedo. En sus propias palabras, expresó los trágicos errores que cometió bajo esa presión, deseando poder revertir sus decisiones.
Tras el violento incidente, Díaz no contactó a Carabineros ni a una ambulancia en el momento. En cambio, optó por llamar a un amigo, Camilo González, quien lo asistió en el transporte del delincuente herido. Desafortunadamente, durante el camino al hospital, se dieron cuenta de la gravedad de la situación, al notar que Lira ya no tenía signos vitales. Díaz relata haber estado en un estado de shock y confusión al enfrentarse a las consecuencias de sus acciones. La investigación judicial así como el informe de la Fiscalía configuran el caso como un potencial secuestro con homicidio, manteniéndolo en arresto domiciliario a la espera de un juicio que podría celebrarse a finales de este año.
















