En un contexto desafiante marcado por altas tasas de desempleo juvenil en Chile, se ha empezado a consolidar una nueva modalidad laboral que promete ofrecer oportunidades reales a las generaciones más jóvenes: los servicios transitorios. Estas agencias especializadas permiten a los jóvenes acceder a trabajos formales, aunque sea de manera temporal, lo que les brinda no solo la posibilidad de obtener ingresos, sino también la tan necesaria experiencia que los conecta con el mercado laboral. El fenómeno se intensifica ante un panorama caracterizado por una creación de empleo insuficiente y un mercado que se torna cada vez más competitivo, lo que deja a muchos jóvenes vulnerables y en la búsqueda de alternativas efectivas para integrarse al ámbito laboral.
Los datos de Adecco Chile revelan que durante el año 2025 se llevaron a cabo más de 21.500 contrataciones a través de este modelo, de las cuales un considerable 48% fueron ocupadas por personas de entre 20 y 29 años. Estas cifras reflejan un nuevo camino para aquellos que se encuentran a la espera de una oportunidad laboral más estable. Además, la distribución de género en estas contrataciones muestra una mayor representación masculina (57,6%) frente a la femenina (42,4%), resaltando una brecha que aún persiste en el ámbito laboral. Sin embargo, independientemente del género, el acceso a empleo a través de servicios transitorios representa para muchos su primer encuentro con el mundo del trabajo formal, otorgando no solo un ingreso, sino también beneficios laborales esenciales.
Desde la perspectiva de los sectores que más demandan este tipo de trabajadores, como el retail y la agroindustria, se reconoce la importancia de los servicios transitorios como una solución práctica. La naturaleza dinámica de estas industrias, que requieren personal flexible para adaptarse a picos de demanda, ha creado un espacio donde los jóvenes pueden aprovechar esta inserción laboral. Además, las condiciones de contrato aseguran el cumplimiento de derechos laborales fundamentales, lo que establece un marco más seguro que las alternativas informales, favoreciendo así la estabilidad y el desarrollo personal y profesional de los nuevos trabajadores.
Expertos en atracción de talento, como Brandon Sobarzo, destacan que los servicios transitorios no deben ser considerados únicamente como una solución temporal, sino como una vía legítima hacia la formalización laboral. Para muchos jóvenes, estos empleos temporales suponen el primer contacto con un entorno laboral regulado y les permite adquirir experiencias valiosas en empresas consolidadas. Esta modalidad, por tanto, actúa como un puente entre la educación y el mundo laboral, facilitando un paso hacia una mayor empleabilidad y una carrera profesional a largo plazo.
De cara al futuro, el desafío del mercado laboral será combinar la flexibilidad que ofrecen estos contratos con una robusta protección social para los trabajadores. Los servicios transitorios pueden constituir una pieza clave en este engranaje, al continuar abriendo puertas a aquellos jóvenes que enfrentan mayores barreras de entrada al mundo del trabajo. En tiempos de inestabilidad económica, es fundamental fortalecer este tipo de modalidades laborales que no solo aseguran ingresos, sino que también promueven el aprendizaje y la proyección profesional, convirtiéndose así en una inversión social valiosa para el desarrollo de las nuevas generaciones.
















