La Comisión de Hacienda del Senado ha dado un paso significativo en la lucha por mejorar el acceso a la vivienda al aprobar, por unanimidad, un proyecto de ley que subsidia la tasa de interés hipotecaria para la compra de viviendas nuevas de hasta 4.000 UF. Esta Sugerencia Legal, que ya contaba con la aprobación de la Cámara de Diputados, busca no solo facilitar la adquisición de propiedades, sino también disminuir el stock inmobiliario disponible, contribuyendo así al dinamismo del sector. El proyecto prevé la entrega de hasta 50.000 subsidios dirigidos a personas naturales, una medida que se enmarca dentro de un plan más amplio de emergencia habitacional impulsado por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu).
La subsecretaria de Hacienda, Heidi Berner, subrayó la urgencia de este proyecto al indicar que el sector inmobiliario está enfrentando una notable desaceleración, evidenciada por la falta de promesas de compraventa. Berner también enfatizó que para reactivar la industria de la construcción y sus proveedores, es fundamental reducir el stock de viviendas existentes. La implementación de este subsidio a la tasa de interés viene acompañada de una garantía estatal que busca optimizar la reducción del costo del crédito, asegurando así que el beneficio realmente llegue a las personas que más lo necesitan.
Adicionalmente, el proyecto de ley incorpora un innovador programa de apoyo a la vivienda bajo el Fondo de Garantías Especiales (Fogaes), que amplía la cobertura de las garantías hasta el 60% del valor de la propiedad, en comparación al 10% que ofrecía el fondo anterior. Esta iniciativa apunta a facilitar que más chilenos accedan a una vivienda digna, especialmente aquellos que enfrentan mayores dificultades económicas. Con la garantía vigente durante un mínimo de cinco y un máximo de 15 años, se busca dar un respiro a los compradores ante las fluctuaciones económicas.
El documento también pone especial énfasis en la reactivación de regiones rezagadas. Una de las iniciativas destacadas es el Programa de Garantías de Recuperación Productiva Regional, que comenzará en la Región del Biobío, severamente afectada por la crisis derivada del cierre de la empresa Huachipato. Con un nuevo foco en diversificar y fortalecer la economía regional, este programa contempla garantías que no superen el 80% del saldo deudor y se limita a propiedades con un máximo de UF250.000, para finalmente dar apoyo hasta el 31 de diciembre de 2028.
El éxito de estas medidas dependerá de un adecuado seguimiento por parte de los ministerios de Hacienda y de Economía, Fomento y Turismo. Se establecerán revisiones periódicas cada tres años para evaluar la necesidad de reactivación productiva en diferentes regiones, teniendo en cuenta el empleo, los ingresos y la inversión, además de los efectos de desastres naturales. Esta planificación proactiva es clave para asegurar que estos subsidios y garantías cumplan con su propósito de fomentar la vivienda y revitalizar las economías locales, proporcionando un camino claro hacia un futuro más prometedor.
















