Este lunes, la tranquilidad de la playa San Sebastián en Cartagena, situada en la Región de Valparaíso, se vio interrumpida por el hallazgo de dos cuerpos en la arena. Las víctimas, identificadas como primos, fueron encontradas sin vida con múltiples impactos de bala. Según las primeras investigaciones, el armamento utilizado pertenece a uno de los fallecidos, lo que ha llevado a las autoridades a indagar en la posibilidad de un suicidio o auxilio al suicidio, según informaciones proporcionadas por T13. La fiscal Claudia Cancino, encargada del caso, indicó que fue durante la mañana cuando se reportó el descubrimiento de los cuerpos, lo que desencadenó una rápida reacción por parte de la Brigada de Homicidios de San Antonio.
Pablo Alegría, jefe de la Brigada de Homicidios, destacó que ambos fallecidos presentaban lesiones craneales ocasionadas por disparos, lo que refuerza la línea de investigación que apunta a una decisión fatal tomada en conjunto. Las indagatorias iniciales sugieren que la pareja enfrentaba problemas personales y familiares significativos, lo que habrían llevado a ambos a plantearse esta trágica alternativa. Esta situación ha conmocionado a la comunidad local, quienes desconocían los problemas que enfrentaban los primos.
El trasfondo familiar de los fallecidos ha salido a relucir, especialmente en relación a una adulta mayor de 80 años, quien es madre de uno de ellos y tía del otro. Esta mujer estaba bajo la protección de la Municipalidad de Cartagena tras una denuncia de vulneración de derechos, un contexto que añade un punto triste y complejo a la situación. La Directora de Desarrollo Comunitario, Fernanda Palta, ha explicado que la municipalidad activó un procedimiento de protección para garantizar la seguridad de la anciana tras ser denunciada su situación vulnerable.
La intervención municipal se llevó a cabo de manera cuidadosa, pero no sin resistencia por parte de un familiar que impidió el acceso de los equipos de salud y protección. Con apoyo de Carabineros, se logró ingresar al domicilio de la adulta mayor, donde se iniciaron gestiones para su cuidado. La responsable de DIDECO enfatizó la importancia de actuar ante cualquier denuncia sobre situaciones de vulneración, señalando que es prioritario proteger a los adultos mayores en condiciones de riesgo.
Afortunadamente, luego de ser evaluada, se constató que la anciana goza de buena salud. Actualmente, bajo la supervisión del CESFAM, fue trasladada a la casa de una vecina, donde recibe los cuidados necesarios. Este episodio, aunque trágico, resalta la importancia de la intervención comunitaria y el cuidado hacia aquellos que son más vulnerables, ofreciendo un atisbo de esperanza en un entorno marcado por la tristeza de la reciente pérdida.
















