Las tarjetas de crédito son una herramienta financiera versátil que, si se emplea con responsabilidad, puede proporcionar numerosos beneficios. Sin embargo, su mal uso puede desencadenar problemas económicos serios, como el aumento de deudas y la acumulación de intereses que rápidamente se vuelven incontrolables. Expertos en finanzas han enfatizado la importancia de educarse sobre los riesgos y beneficios que conlleva su utilización, lo que es fundamental para evitar errores costosos. A través de una discusión reciente con Chócale, varios especialistas compartieron sus experiencias y consejos sobre cómo manejar este tipo de crédito de manera efectiva.
Uno de los errores más comunes que cometen los usuarios de tarjetas de crédito es la percepción errónea de que se trata de una fuente de endeudamiento más que de un método de pago. Alejandro Guzmán, ingeniero comercial y docente de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, advirtió que usar la tarjeta sin la intención de pagar el total al vencimiento puede llevar a una espiral de deudas difíciles de saldar. Al no pagar a tiempo el monto facturado, muchos usuarios caen en un sistema de crédito rotativo con altas tasas de interés, lo que solo agrava su situación financiera.
El pago mínimo es otra trampa en la que muchos titulares de tarjetas de crédito caen de manera habitual. Aunque puede ofrecer un alivio temporal, en realidad, esta práctica genera una acumulación exponencial de deudas debido a los altos intereses asociados. Victoria Paz, economista y fundadora de Poder Económico, enfatizó que las tarjetas aplican intereses rotativos, haciendo que si se paga solo el mínimo, la deuda aumenta significativamente. Esta falta de conocimiento sobre el funcionamiento del crédito puede llevar a los consumidores a una precariedad financiera que podría haberse evitado con una educación adecuada.
Otra práctica costosa es solicitar avances en efectivo utilizando la tarjeta de crédito. Jaime Ruiz-Tagle, ingeniero comercial y docente de la FEN, alertó que estas operaciones suelen implicar tasas de interés exorbitantes, que pueden alcanzar hasta el 45%. Por lo tanto, la opción de acceder a efectivo a través de una tarjeta de crédito se convierte en una mala decisión financiera para quienes buscan opciones de financiamiento más asequibles. Es crucial que los usuarios informen y comprendan los términos de su tarjeta para poder utilizarla de manera ventajosa.
Pese a los riesgos inherentes, el uso inteligente de las tarjetas de crédito puede ofrecer ventajas significativas. Al planificar su uso como un método de pago efectivo, los consumidores pueden organizarse mejor, acumular puntos de fidelización y beneficiarse de promociones atractivas. Expertos como José Joaquín Fernández subrayan la necesidad de revisar a fondo el contrato antes de adquirir una tarjeta, prestando especial atención a aspectos como las comisiones y tasas de interés. Asimismo, el uso responsable de la tarjeta no solo ayuda a evitar deudas, sino que también contribuye a construir un buen historial crediticio, que puede abrir la puerta a mejores oportunidades financieras en el futuro.
















