En las últimas horas, ha cobrado notoriedad el testimonio de Mauricio, un taxista chileno que confesó haber trasladado a un sicario venezolano actualmente prófugo de la justicia en Chile. Este hecho se suma a una serie de acontecimientos violentos en el país, uno de los cuales incluyó la intervención de Carabineros, quienes abatieron a un hombre que intentó agredirlos con un cuchillo en Puente Alto. El fugitivo, identificado como Alberto Carlos Mejía, era requerido por su implicación en el homicidio del conocido ‘Rey de Meiggs’ y representa un significativo riesgo para la seguridad pública, dado su perfil violento. Lo alarmante es que logró salir del país en un lapso de apenas 48 horas tras escapar de la libertad condicional.
En una entrevista con Chilevisión, el taxista Mauricio relató que su interacción con el sicario quedó registrada en las cámaras de seguridad. Aseguró que se encontraba ofreciendo su servicio de taxi para cruzar la frontera cuando Mejía, que llegó en compañía de otros hombres, se unió a ellos sin revelar su verdadera identidad. «Era como si estuviera escondiéndose, como quitado de bulla», comentó Mauricio. Este testimonio pone de manifiesto la falta de conocimiento sobre las personas que abordan su vehículo, algo que el chofer señala que ahora se siente más vulnerado.
Mauricio también compartió detalles sobre el comportamiento de sus pasajeros durante el trayecto. Según comentó, los hombres se jactaban de sus experiencias penales en otros países, incluyendo deportaciones de Estados Unidos. «Hablaban de como habían estado presos en el extranjero, como si fuera algo a celebrar», añadió el chofer. Este tipo de comentarios podrían haber levantado sospechas, aunque el taxi licenciado es un medio de transporte donde la confianza es crucial entre conductor y pasajeros.
El taxista narró que, por lo general, deja a sus pasajeros antes de llegar a los controles militares en la frontera, en un estacionamiento cercano. Así, los viajeros ilegales pueden evitar ser detectados en su intento por cruzar a otro país. «Los controlaron, de hecho, dos de las personas que se fueron ilegal las devolvieron, y con el otro, lo más probable es que pasó», explicó Mauricio, revelando su conocimiento sobre las tácticas utilizadas en estos momentos críticos.
Por último, Mauricio expresó su preocupación por el hecho de haber estado involucrado en esta situación. Aseguró que si hubiera conocido la verdadera identidad de su pasajero, su reacción habría sido no llevarlo. «No me gusta ayudar a nadie que esté haciendo el mal. Uno está expuesto en este trabajo y ahora tengo que estar más alerta. Si hubiera sabido que era un sicario, no lo llevo», concluyó, manifestando su deseo de protegerse y hacer una mejor labor como taxista frente a situaciones de riesgo.
















