La tensión en Gaza ha escalado dramáticamente este sábado, después de que Israel anunciara la finalización de un corredor de seguridad que aísla por completo la ciudad de Rafah del resto del enclave. Esta movida marca un preludio para una inminente expansión militar, según afirmó el ministro de Defensa israelí, Israel Katz. Ante esta situación, las autoridades de la ONU han calificado a Gaza como un «campo de muerte», denunciando el colapso humanitario que se ha agravado por el bloqueo israelí, lo que ha generado preocupación en la comunidad internacional sobre el bienestar de los casi dos millones de habitantes del territorio.
El ministro Katz declaró que el ejército israelí ampliará sus operaciones a otras zonas de Gaza e instó a la población palestina a evacuar áreas que pronto se convertirán en escenarios de combate. Sin embargo, la falta de opciones claras para los desplazados causa desconcierto, ya que el enclave ya se encuentra al borde de una crisis humanitaria sin precedentes. Las evacuaciones masivas en Rafah, coincidiendo con esta nueva fase de la ofensiva, han llevado a que muchos residentes se vean obligados a huir en medio del caos y la destrucción que han marcado este conflicto.
El ejército israelí ha comenzado a desplegarse en el corredor de ‘Morag’, que conecta Rafah con Jan Yunis. Este corredor recibe su nombre de un antiguo asentamiento israelí en la zona, y su creación se produce poco después de evacuaciones significativas en Rafah, lo que sugiere una inminente operación terrestre a gran escala. Las autoridades municipales de Rafah han denunciado las acciones de Israel como una «violación flagrante de la legitimidad internacional», destacando el desamparo y la angustia de una población atrapada en medio de un conflicto en espiral.
En el marco de esta ofensiva, el gobierno de Benjamin Netanyahu ha mantenido un estricto bloqueo de alimentos, combustible y ayuda humanitaria durante más de un mes. Diversos organismos internacionales han calificado esta situación como un crimen de guerra, argumentando que el impacto en la población civil es devastador. Netanyahu ha comparado este nuevo corredor con el de Filadelfia, reafirmando su control sobre el territorio y subrayando que más del 50% de Gaza está bajo control israelí, lo que intensifica el enfoque militar hacia Hamás y la liberación de rehenes.
Mientras la guerra se intensifica, miles de palestinos continúan viviendo en condiciones extremas, en campamentos improvisados o entre escombros. A medida que la orden de evacuaciones se extiende a áreas como Jan Yunis y Nuseirat, el Ministerio de Salud de Gaza ha informado de al menos 21 muertes en las últimas 24 horas, elevando el número total de víctimas a más de 50,000, la mayoría mujeres y niños. La situación es aún más preocupante para las familias de los rehenes, quienes claman por acuerdos urgentes que faciliten la liberación de sus seres queridos, a medida que las manifestaciones en Tel Aviv exigen el regreso de todos los secuestrados.
















