Thae Loiza, la exconcejala de Graneros en la región de O’Higgins, fue hallada con vida en el centro de Santiago el 17 de agosto, después de casi dos semanas de estar desaparecida. La noticia de su localización ha sido bien recibida por su familia y cercanos, quienes habían expresado su preocupación ante la falta de noticias sobre su paradero desde su desaparición el 5 de agosto, cuando salió de su departamento, presuntamente rumbo a su trabajo en una hamburguesería. La Policía de Investigaciones (PDI) informó que se encontraba en buenas condiciones de salud, lo que brindó un alivio considerable en medio de la angustia que había causado su ausencia.
Los detalles sobre la localización de Thae Loiza fueron revelados por el subprefecto Juan Reyes, jefe de la Brigada de Homicidios de Rancagua, quien mencionó que las investigaciones iniciadas por la Brigada de Ubicación de Personas (Briup) culminaron de manera positiva. Al ser encontrada, Loiza fue llevada a declarar para aclarar los motivos detrás de su desaparición. Reyes añadió que al ser mayor de edad y encontrarse en condiciones favorables, se le permitió volver a la vía pública, mientras que la información sobre su situación fue comunicada al Ministerio Público y a su familia.
Thae Loiza, de 33 años, es una mujer trans que recientemente celebró la legalización de su cambio de nombre a Thae Ignacia Francisca, un hito significativo en su vida que compartió orgullosamente en las redes sociales. Antes de su desaparición, Loiza había estado bajo el escrutinio público debido a una investigación en su contra por presentar certificados médicos falsificados para justificar ausencias al Concejo Municipal. Esta situación significó un golpe a su carrera política, que culminó en su destitución en marzo de este año tras ser electa en tres periodos como concejala. Su salto a la política había sido representado con el apoyo del Partido por la Democracia (PPD), lo que generó interés y apoyo en su comunidad.
La denuncia que motivó la investigación criminal contra Loiza fue interpuesta por el municipio, que descubrió que la exconcejala utilizó permisos fraudulentos de forma sistemática desde 2019. Según informes de la Fiscalía de O’Higgins, algunos de estos documentos incluso contenían firmas de un médico que había fallecido en 2019, lo que desató una fuerte controversia y provocó el inicio de una investigación formal a cargo del fiscal Javier Von Bischoffshausen. Este hecho no solo tensó su relación con el Partido por la Democracia, sino también afectó su figura pública y reputación.
La historia de Thae Loiza es un reflejo de diversas realidades complejas que enfrentan los individuos que, como ella, se encuentran en la intersección de la identidad de género, la política y la justicia. Su reciente desaparición y hallazgo han despertado un debate sobre la vulnerabilidad de ciertos grupos sociales y la necesidad de atención a sus necesidades e inquietudes. Mientras se recupera de este episodio, el futuro de Loiza en la política queda en la balanza, ya que su trayectoria se ve empañada por las acusaciones de fraude y su lucha personal por la aceptación y la identidad.
















