En una reciente entrevista emitida por Canal 13, Paula Pavic abrió su corazón a Ignacio Gutiérrez tras su salida del reality show y antes de su inminente viaje a Estados Unidos, donde se encontraba con Camilo Huerta en medio de un torbellino mediático. La revelación de sus sentimientos y experiencias se produce en un contexto complicado, dado que el nombre de Huerta ha estado vinculado a un escándalo de narcotráfico que ha captado la atención pública. Pavic, apasionada y directa, no dudó en compartir sus pensamientos sobre su conexión con Huerta, en un diálogo que se convirtió en un escaparate de emociones y anhelos personales.
Durante la conversación, Pavic fue clara al abordar la atracción que sentía hacia Camilo Huerta, afirmando que su interés por él era nulo. «Cero, porque más encima estaba con el chocopanda y un bigote horrible. Cero mi gusto, nada que ver», comentó, dejando ver su sorpresa ante la insistencia del exYingo. Sin embargo, a pesar de su inicial desinterés, comenzaron a establecer una relación más cercana, donde Huerta demostró un verdadero interés por ella, incluso llegando a estudiar sus gustos a través de su trabajo en joyería.
Paula Pavic no dejó de lado el pasado, y también hizo referencia a su fallida relación con Marité Matus al reflexionar sobre el entendimiento de los sentimientos ajenos. En sus declaraciones, enfatizó que no se puede invalidar lo que siente otra persona, lo que refleja su empatía y manera madura de entender las conexiones humanas: «Lo mismo que pasa con ella, no invalido lo que ella dice». Esto pone de manifiesto la complejidad de las relaciones y cómo cada individuo vive sus emociones de forma única.
Sobre su matrimonio con el reconocido tenista Marcelo ‘Chino’ Ríos, Pavic destacó que su separación se produjo en un contexto de amor verdadero, aunque después de un tiempo se dio cuenta de que su identidad estaba cambiando y su desarrollo personal estaba en juego. «Terminé mi anterior relación enamorada…0í que si sigues ahí vas a terminar mal», confesó Pavel, mostrando una autocrítica que resuena con muchas parejas en situaciones similares de crisis.
Finalmente, a pesar de los estragos del tiempo y las circunstancias que llevaron a su separación, Pavic no oculta su cariño por Ríos. Afirmó: «Nunca he dejado de sentir cariño (por Marcelo Ríos)… el cariño cambió, pasó de amor a cariño incondicional». Esta apreciación revela una madurez emocional que contrasta con la turbulenta naturaleza del espectáculo, entregando un mensaje de que las relaciones, aunque pueden transformarse, a menudo permanecen con un hilo de afecto que perdura en el tiempo.
















