El tomate de estación ha mostrado un crecimiento notable en la zona central de Chile, impulsado por la tecnificación en los métodos de cultivo y las favorables condiciones productivas. Este aumento en la oferta ha generado una disminución en los precios, mientras que la demanda por variedades como el pomarola ha crecido. A pesar de la popularidad creciente del pomarola, el tomate larga vida se mantiene como el líder indiscutible del mercado, consolidándose como un producto fundamental en la dieta diaria de los chilenos.
Las regiones de Arica y el norte de Chile garantizan el suministro de tomates durante el otoño e invierno, mientras que la zona central, que incluye las regiones Metropolitana, O’Higgins y del Maule, marca la estacionalidad de la producción de verano. En este contexto, las variedades de tomate de estación, como alamina, antumay y gladiador, se benefician de un entorno altamente productivo, impulsado por un manejo agronómico adecuado y el acceso abundante a agua para riego, mejorando así la calidad del producto final.
De acuerdo con cifras de la Oficina de Políticas Agrarias (ODEPA), la zona centro y centro-sur de Chile registró durante el año 2025 un volumen de exportaciones de tomate fresco que alcanzó casi las tres mil toneladas, lo que representa un crecimiento del 6,4% en comparación con el ejercicio anterior. Este aumento se atribuye no solo a la cantidad, sino también a la mejora en técnicas agrícolas y el uso de sistemas de riego tecnificados que han optimizado el rendimiento en el campo.
Cristian Velásquez, comerciante del Mercado Mayorista Lo Valledor, destaca el notable crecimiento del cultivo de tomates al aire libre en zonas como San Vicente, Pichidegua y Melipilla, donde la producción ha crecido entre un 30% y un 40% en los últimos años. Por su parte, Gonzalo Bravo, Administrador General del mismo mercado, señala que factores como el clima, la calidad del suelo y el correcto manejo del riego y los fertilizantes han sido claves en este proceso, asegurando así un mayor control en el crecimiento y la calidad del tomate.
En referencia a la demanda actual, entre el 1 y el 25 de enero de 2026, el Mercado Lo Valledor transaccionó más de 13.330 toneladas de tomates. La variedad pomarola ha cobrado un protagonismo especial, especialmente en la producción industrial de salsas, aunque el tomate larga vida sigue dominando el mercado con un 95% de la oferta. La expansión en la producción ha permitido también una caída de precios del 18,8% en comparación con el periodo anterior, beneficiando así a los consumidores que buscan calidad y variedad sin sacrificar su presupuesto.
















