El El Segundo Tribunal Oral Penal de Santiago ha establecido un precedente en la historia judicial de Chile al condenar a 160 años de prisión a una agrupación de adultos y adolescentes involucrados en robos violentos, conocidos como turbazos, en la Región Metropolitana. Esta condena marca un hito en el país, ya que es la primera vez que se imponen sanciones de tal magnitud por delitos de esta naturaleza, según reporta Meganoticias. La decisión del tribunal responde a una serie de robos con intimidación que tuvieron lugar en varias comunas, particularmente en julio y agosto de 2024, y refleja un esfuerzo conjunto de la justicia chilena para combatir el crimen organizado.
En concreto, seis adultos han sido condenados a 20 años de presidio cada uno, mientras que cuatro menores enfrentan una pena de 10 años de cárcel cada uno, el máximo permitido por la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente. Todos ellos fueron acusados de participar en robos con violencia que causaron temor y preocupación en las comunidades afectadas. Las penas han sido consideradas adecuadas dada la gravedad de los delitos y el impacto que generan en la sociedad, destacándose el compromiso del sistema de justicia por abordar estos delitos con rigurosidad.
La investigación que condujo a estas condenas fue llevada a cabo por la Fiscalía Metropolitana Occidente y la Brigada de Robos (BIRO) de la Policía de Investigaciones (PDI). Los hechos que dieron inicio a la indagatoria ocurrió durante la madrugada del 26 de julio de 2023, cuando se registraron robos violentos en domicilios de las comunas de Pudahuel, Maipú y Quinta Normal. Este suceso generó alarma en la población, lo que llevó al fiscal regional Marcos Pasten a crear un equipo especial para desentrañar la actividad criminal de esta banda.
Durante el mes de agosto, las labores de investigación permitieron identificar y ubicar a los diez integrantes de la banda delictiva. Uno de los acusados utilizó un vehículo robado previamente en Independencia para llevar a cabo uno de los turbazos, evidenciando la organización y planificación detrás de estos delitos. Asimismo, se supo que uno de los delincuentes ya había participado en un hecho similar, lo que resalta la necesidad de medidas más estrictas para prevenir la reincidencia en el delito.
El juicio oral, que se desarrolló entre el 27 de agosto y el 11 de septiembre de 2024, se extendió por 12 días y concluyó con la lectura de la sentencia el pasado lunes. La fiscalía calificó el fallo como una victoria significativa en la lucha contra la criminalidad, resaltando que esta es la primera condena en Chile por robos violentos en el contexto de agrupaciones delictivas. La creación de la fuerza de tarea entre la Fiscalía Occidente y la BIRO de la PDI para abordar este tipo de ilícitos demuestra el compromiso por parte de las autoridades para garantizar la seguridad pública y mostrar que la justicia puede ser efectiva cuando se enfrenta el crimen organizado.
















