Una brutal agresión se registró en un servicentro Copec de La Cisterna, donde tres empleados resultaron heridos, uno de ellos de gravedad, tras ser apuñalado en una pierna. El incidente ocurrió el pasado martes por la tarde, en la intersección de Gran Avenida con Padre Hurtado, y estalló luego de que un bombero solicitara a una cliente que moviera su vehículo para facilitar el llenado de combustible. Esta simple petición desató la ira del grupo de ocupantes del vehículo, lo que llevó a una acalorada discusión que inicialmente parecía resolverse con la marcha de las mujeres del lugar.
Sin embargo, lo que comenzó como una disputa menor pronto escaló a una situación de violencia extrema. Testigos relatan que las mismas mujeres regresaron poco después, esta vez acompañadas por una decena de hombres armados con objetos cortantes. Atacaron sin piedad al personal del servicentro, propinando golpes y agresiones que dejaron a tres trabajadores heridos. Uno de ellos sufrió una herida de arma blanca en una de sus piernas, mientras que otros compañeros presentaron cortes y contusiones en diversas partes del cuerpo.
La trabajadora del servicentro, que presenció la escena, comentó sobre la violencia desmedida que vivieron en el lugar: «Las mujeres fueron a buscar más gente y volvieron por segunda vez a agredirnos. Nos atacaron en dos oportunidades, no en una. Un compañero terminó con una puñalada en la pierna». Este tipo de ataques despierta una fuerte preocupación en la comunidad, especialmente en el contexto de seguridad en el que viven los trabajadores de servicios públicos.
Tras la agresión, los responsables escaparon del lugar, dejando a los heridos a su suerte. Agentes de Seguridad Ciudadana y Carabineros llegaron al servicentro para realizar las indagatorias pertinentes y revisar las grabaciones de las cámaras de seguridad. Sin embargo, a pesar de la presencia policial, la institución no proporcionó mayores detalles sobre el incidente y, desconcertantemente, no se había presentado una denuncia formal en el momento de la cobertura.
El brutal ataque en La Cisterna pone de relieve la creciente preocupación por la seguridad en los espacios públicos y el trato que reciben los trabajadores. Las autoridades locales deben tomar medidas urgentes para garantizar la protección de aquellos que laboran en entornos vulnerables y mejorar la respuesta ante este tipo de situaciones. La comunidad exige justicia y un compromiso activo para preservar la seguridad y el bienestar de sus ciudadanos.
















