El pasado domingo 31 de mayo, el Aeropuerto de Santiago fue escenario de una insólita violación de seguridad cuando un grafitero anónimo, conocido como «Cente», logró ingresar a la losa del principal terminal aéreo de Chile. La intrusión se realizó mediante un forado en el cerco perimetral y, tras evadir la vigilancia, el individuo se dirigió a un área de pistas cerradas por reparaciones. Allí, procedió a vandalizar la turbina de un avión que no se encuentra en operación, dejando a las autoridades desconcertadas y preocupadas por el estado de la seguridad en el aeropuerto.
Actualmente, la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) se ha visto forzada a denunciar el hecho a la Policía de Investigaciones de Chile (PDI) para dar con el paradero de «Cente». En un comunicado oficial, la DGAC expresó su rechazo a cualquier incumplimiento de la seguridad aeroportuaria, y anunció que realizará una investigación interna para determinar eventuales responsabilidades dentro de la institución. Esta situación plantea graves interrogantes sobre la efectividad de los protocolos de seguridad implementados en uno de los puntos de tránsito más importantes del país.
La figura de «Cente» ha cobrado notoriedad en redes sociales, especialmente después de que el mismo grafitero compartió videos y fotos del acto vandálico en su cuenta de Instagram. En sus publicaciones, se jactó de haber cumplido un sueño de su vida al vandalizar el avión, lo que ha generado tanto asombro como preocupación en la comunidad. Este no es un incidente aislado, ya que «Cente» ha sido señalado en otras ocasiones por realizar actos similares, incluyendo el vandalismo de carros del Metro y la intrusión en talleres del tren subterráneo.
Las acciones de «Cente» han abierto un debate sobre la cultura del grafismo urbano y las motivaciones detrás de tales actos. Si bien algunos pueden ver en él a un artista rebelde, otros lo consideran un delincuente peligroso que impacta en la percepción de seguridad en espacios públicos. La PDI, actualmente, moviliza recursos para identificar al individuo, lo que podría llevar a futuras repercusiones tanto legales como en el ámbito de seguridad pública.
Mientras tanto, la situación geopolítica en la región no se opaca con este incidente local, ya que Irán ha decidido suspender conversaciones con Estados Unidos en medio de tensiones por ataques israelíes en Líbano, lo que contribuye al aumento de los precios del petróleo. Este escenario podría influir en la respuesta del gobierno chileno ante situaciones de seguridad interna como la vandalización en el Aeropuerto de Santiago, revelando que los desafíos a la seguridad no solo se limitan a las fronteras sino que también encuentran resonancia en el ámbito local.
















