En una reciente declaración, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, lanzó un contundente llamado a los colombianos que residen en Chile, sugiriendo que podrían enfrentar un futuro complicado tras los cambios políticos previstos en el país sudamericano. En un video difundido el pasado 16 de diciembre, Petro instó a sus compatriotas en Chile, Argentina y Estados Unidos a regresar a Colombia, anotando que «van a vivir peor» en el contexto del ascenso del nuevo gobierno en Chile, encabezado por el presidente electo José Antonio Kast. Su mensaje se enmarca en una crítica más amplia a los efectos que la política migratoria podría tener sobre las comunidades colombianas en el extranjero.
Petro advirtió que los cambios políticos en Chile podrían poner a los migrantes colombianos en una situación de vulnerabilidad, señalando que los nuevos líderes podrían adoptar una postura contraria hacia las familias migrantes. «Prevengamos, no nos quedemos allá, que van a vivir peor, en Colombia hoy se vive mejor», enfatizó el mandatario, sugiriendo que las condiciones en su país han mejorado y que la situación actual podría ofrecer más oportunidades para quienes decidan retornar.
Las críticas de Petro hacia el nuevo presidente chileno no se hicieron esperar. Al calificar a Kast como un representante del «fascismo» y rechazar cualquier posibilidad de colaboración con él, Petro ha desatado una controversia diplomática. La posición del presidente colombiano llevó al gobierno a enviar una nota de protesta al embajador en Chile, calificando sus comentarios como inaceptables. Esta tensión se suma a un ya complicado panorama diplomático en la región, donde los líderes de izquierda enfrentan ascensos de gobiernos de derecha en varios países.
En paralelo, las declaraciones de Petro resonaron con las de Nicolás Maduro, el presidente de Venezuela, quien también instó a los venezolanos en Chile a regresar a su país. Maduro lanzó el Plan Especial de apoyo a quienes deseen volver, prometiendo respaldo jurídico y diplomático. Sus palabras fueron un intento de ofrecer un sentido de seguridad y oportunidades a aquellos que sienten que su futuro en Chile está comprometido tras la elección de Kast, quien ha sido criticado por su postura respecto a la migración.
Este llamado a la migración de regreso a Colombia y Venezuela puede ser visto como una respuesta a los cambios políticos en la región, donde las ideologías y políticas migratorias están en el centro del debate público. La situación desenfrenada en el contexto político de Chile ha creado un terreno fértil para que líderes de izquierda como Petro y Maduro utilicen la retórica del retorno para atraer a sus ciudadanos, fomentando un sentido de unidad y pertenencia en momentos de incertidumbre.
















