En un giro significativo en el ámbito del comercio digital, la Fiscalía Nacional Económica (FNE) de Chile ha presentado formalmente un requerimiento ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia contra Delivery Hero —matriz de Pedidos Ya— y Glovo, acusándolas de colusión en el sector de servicios de entrega. La FNE denuncia un acuerdo entre ambas empresas que les permitió «repartirse» las zonas de mercado para evitar la competencia, lo que propició la salida sorpresiva de Glovo del país en abril de 2019. Este hecho tuvo lugar justo antes del auge de los servicios de delivery en medio de la pandemia, lo que ha llevado a solicitar una multa total de 74 millones de dólares, con 55 millones para Delivery Hero y 19 millones para Glovo, resaltando la gravedad de los actos y su impacto en la competencia justa en el mercado chileno.
El caso revela detalles comprometidos sobre cómo las compañías llevaron a cabo su colusión mediante la firma de múltiples contratos que establecieron la transferencia de activos y la prohibición de competencia en ciertos mercados durante un período de tres años. Detalles documentados por la FNE indican que la estrategia, denominada ‘Project Green’, fue cuidadosamente diseñada para evitar el escrutinio de las autoridades encargadas de proteger la libre competencia. A través de correos electrónicos y reuniones entre sus ejecutivos, las empresas discutieron ajustes en los términos de los contratos, lo que pone de manifiesto un claro intento de ocultar las tácticas anticompetitivas utilizadas.
La investigación también destaca la relevancia de la colusión en el contexto de la pandemia de COVID-19, donde los servicios de delivery experimentaron un crecimiento sin precedentes. Con la salida de Glovo del mercado chileno durante el periodo de confinamiento y restricciones de movilidad, se redujo la competencia entre los actores del sector, limitando así las opciones para los consumidores. Esto ha suscitado preocupaciones sobre el acceso a servicios de delivery, especialmente considerando que Glovo ofrecía un modelo distintivo que incluía servicios de courier, afectando no solo a los servicios de comida, sino a una gama más amplia de opciones en el mercado.
Mientras tanto, en Europa, la Comisión Europea ha impuesto una sanción de 375 millones de dólares a Delivery Hero y Glovo por la implementación de un cartel que abarcó un periodo de cuatro años, en el que no solo se repartieron mercados sino que también intercambiaron información sensible. Se destaca que Delivery Hero utilizó su participación en Glovo para influir en sus decisiones y facilitar prácticas anticompetitivas. En este contexto, la multa refleja un reconocimiento por parte de ambas empresas de su participación en prácticas ilegales, algo que podría sentar un precedente en el control de las actividades de empresas que operan a nivel internacional.
Delivery Hero ha reconocido la magnitud de los actos ilegales y la compañía ya había provisionado 400 millones de euros en previsión de la investigación. La reducción del 10% de la multa final es un indicativo de que las autoridades han tenido en cuenta la cooperación de las empresas en la resolución de este caso. Sin embargo, la vicepresidenta de la Comisión Europea ha enfatizado que es un momento crucial para el fortalecimiento de la competencia en el mercado laboral, señalando que el acuerdo para no atraer a personal entre las empresas también limita las oportunidades laborales para los trabajadores, desdibujando la línea entre la competencia empresarial y los derechos laborales.
















