La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha expresado su firme desacuerdo con el reciente informe de la Organización de Estados Americanos (OEA) respecto al proceso electoral que permitió la elección popular de miembros del Poder Judicial. Durante un evento en Xoxocotla, Morelos, Sheinbaum descalificó las recomendaciones de la OEA al asegurar que estas carecen de jurisdicción sobre los asuntos de soberanía de México. «Que se guarden sus recomendaciones», enfatizó, defendiendo la autonomía del país en la toma de decisiones relacionadas con su sistema judicial.
La mandataria mexicana matizó que, aunque el equipo de observadores de la OEA estaba facultado para evaluar aspectos como la paz y la transparencia del proceso electoral, la organización sobrepasó su mandato al cuestionar la viabilidad del modelo de elección popular de jueces. En sus declaraciones, Sheinbaum se interrogó retóricamente: «¿Qué es mejor, que unos pocos senadores decidan sobre los jueces, o que sea el pueblo de México el que los elija en las urnas?» Lo que sugiere una defensa a ultranza del modelo democrático que se está implementando en el país.
El informe preliminar de la OEA, presentado un día antes, planteó inquietudes sobre la independencia y eficacia del Poder Judicial mexicano, así como un alto índice de abstencionismo, que alcanzó nearly el 87% de la lista nominal. A pesar de esta crítica, Sheinbaum subrayó que el principio fundamental de su política es el mandato popular, citando a Benito Juárez: «Con el pueblo todo, sin el pueblo nada». Con esa frase, reafirmó su compromiso con la participación ciudadana en la elección de sus representantes judiciales.
La elección popular de los miembros del Poder Judicial es parte de una reforma integral impulsada por el gobierno federal que busca democratizar los mecanismos de designación de jueces, magistrados y ministros. Este cambio, que otorga al pueblo la autoridad para elegir a quienes impartirán justicia, es visto como un paso importante hacia la consolidación de un Estado democrático más fuerte y representativo. La administración de Sheinbaum considera que tales reformas son esenciales para garantizar un sistema judicial que responda a las necesidades y demandas de la ciudadanía.
Sin embargo, el alto nivel de abstencionismo observado en este proceso electoral plantea preguntas sobre la efectividad de estas reformas y si realmente están logrando motivar a los ciudadanos a participar en el sistema democrático. La presidenta Sheinbaum reconoció que el sistema puede perfeccionarse con el tiempo, pero reiteró que el objetivo primordial sigue siendo el fortalecimiento de la democracia en México. En esta línea, el gobierno federal sigue firme en su propósito de transformar el panorama judicial del país, desafiando las críticas externas y afirmando su compromiso con la soberanía nacional.
















