El Gobierno de México y los empresarios de la industria tortillera se encuentran en las etapas finales de un acuerdo histórico que promete estabilizar el precio de la tortilla en el país. Este alimento esencial, vital en la dieta diaria de millones de mexicanos, ha visto fluctuaciones significativas en su costo, lo que ha llevado a las autoridades a actuar de manera decisiva. Esperan que el acuerdo, que se firmará en las próximas semanas, ofrezca una solución sustentable al problema de los precios altos, priorizando, sobre todo, a las zonas más marginadas donde los impactos son aún más severos.
El plan propuesto contempla una reducción del precio de la tortilla en un 5% en aquellos establecimientos que actualmente venden el kilo a más de 22 pesos. Este beneficio alcanzará entre 15,000 y 20,000 tortillerías de las 110,000 registradas en México, enfocándose principalmente en la Zona Metropolitana y en estados con un alto índice de pobreza como Puebla, Veracruz, Tlaxcala, Hidalgo y Chiapas. Con estos cambios, se espera un alivio directo para las familias mexicanas más vulnerables que dependen de este alimento básico.
El presidente del Consejo Rector de la Tortilla Tradicional Mexicana, Sergio Jarquín Muñoz, compartió detalles sobre cómo el programa incluirá la reducción de los costos en las materias primas y la facilitatión del acceso a créditos destinando a la adquisición de maquinaria más eficiente. Además, se establecerán canales directos con la Secretaría de Seguridad Ciudadana y Profeco para que los ciudadanos puedan denunciar prácticas desleales en el mercado, garantizando así un entorno más justo y competitivo para todos.
El costo de la tortilla no sólo varía según la región, sino que también es afectado por la especulación en el mercado del maíz, una situación que causa preocupación tanto entre productores como consumidores. Actualmente, el precio de la tonelada de maíz en el sector tortillero se sitúa en aproximadamente 6,000 pesos, un costo que ha disminuido en comparación con los 10,000 pesos que se registraban en años anteriores. Sin embargo, la maquinaria de especulación sigue siendo un factor que puede desestabilizar nuevamente los precios, afectando a las tortillerías y a los hogares mexicanos.
Por otro lado, la representante legal del Consejo Rector de la Tortilla Tradicional, Blanca Estela Mejía Castillo, denunció públicamente que la paraestatal Diconsa no cumplió con un contrato que permitiría la compra de 50,000 toneladas de maíz durante el sexenio pasado, de las cuales sólo se entregaron 7,000. Esta situación ha generado la sospecha de que el maíz no haya llegado a las tortillerías ágiles, sino que haya sido desviado hacia el mercado negro o harineras. Las organizaciones del sector exigen que se cumpla con el suministro acordado para evitar tanto la escasez como el aumento de precios que perjudica a los pequeños productores y consumidores.
















