Este lunes, Emanuel Ochoa, de 24 años, fue encarcelado de forma preventiva tras ser formalizado por el femicidio de su sobrina, Francisca Millahual, de 20 años, quien era estudiante de medicina veterinaria. El cuerpo de Francisca fue encontrado el pasado martes 7 de abril en la Región de La Araucanía, un hallazgo que ha dejado a la comunidad local en estado de shock. El fiscal adjunto de Temuco, Patricio Montecinos, proporcionó detalles sobre la versión de Ochoa, la cual ha sido crucial para reconstruir lo sucedido en los días previos a su arresto. Se informó que el imputado pasó casi una semana evadiendo a las autoridades antes de ser capturado.
Durante la audiencia, Montecinos reveló la declaración de Ochoa, quien reconoció poseer el arma que supuestamente causó la muerte de su sobrina. Sin embargo, su versión establece que Francisca manipuló el arma y se disparó accidentalmente. Esta declaración contradice las evidencias encontradas en el lugar, como las múltiples lesiones en el cuerpo de la joven que sugieren un forcejeo previo al disparo, así como la conducta del acusado al envolver el cuerpo en una frazada y deshacerse del arma. El fiscal considera que estos hechos indican una clara intención de evadir la responsabilidad penal.
El fiscal también enfatizó que la naturaleza del caso sugiere que se trata de un femicidio, y no de un homicidio común. Testimonios de familiares y amigos apuntan a un contexto de violencia sexual ejercida previamente por Ochoa sobre Francisca. A pesar de la gravedad de las acusaciones, el móvil del crimen aún no ha sido determinado, siendo la versión de Ochoa aún prácticamente irrefutable debido a que el arma homicida no ha sido localizada. Ochoa declaró que deshecho el arma arrojándola a un río, lo que complica aún más la tarea de las autoridades para esclarecer los hechos.
La captura de Emanuel Ochoa fue un proceso notable, dado que su última aparición fue registrada por cámaras de seguridad el 6 de abril, antes de desaparecer. Según el fiscal, Ochoa pasó varios días en una micro abandonada y asistió a una iglesia evangélica, donde fue reconocido por algunos fieles. Comunidades locales empezaron a concienciarse sobre el caso a través de los medios de comunicación y al reconocer su rostro. Finalmente, Ochoa se entregó tras ser convencido por quienes lo reconocieron que era mejor colaborar con las autoridades.
La detención de Ochoa ocurrió el 12 de abril dentro de la Subcomisaría de Lanco, en la Región de Los Ríos, gracias a un operativo de la Policía de Investigaciones (PDI) que seguía su rastro. Su captura fue facilitada por el seguimiento de su teléfono, que había sido ubicado en la comuna. La conmoción por el femicidio de Francisca Millahual ha generado un clamor por justicia en La Araucanía, mientras el Ministerio Público continúa su investigación para esclarecer todos los detalles de este trágico suceso.
















