Este martes, tres jóvenes se presentaron a testificar ante la Policía de Investigaciones (PDI) de Concepción en relación a una acusación de violación grupal hecha por una estudiante de la Universidad San Sebastián (USS). La presunta agresión sexual habría tenido lugar en una fiesta mechona el 5 de marzo de este año. Durante su declaración, los imputados fueron respaldados por sus abogados y no fueron detenidos, lo que indica que la investigación todavía no ha sido formalizada.
La denuncia original fue realizada por la joven a finales de mayo a través de redes sociales, donde reveló haber sido víctima de un ataque sexual por parte de cuatro hombres. De estos, tres serían estudiantes de la misma universidad, lo que ha generado una gran atención mediática y social en torno al caso. Expertos en temas de violencia de género han subrayado la importancia de dar un tratamiento adecuado a este tipo de denuncias para garantizar el bienestar de la víctima.
Bárbara Monsalve Herrera, directora regional de Sernameg, confirmó el caso y anunció que su entidad presentará una querella en nombre de la víctima. Monsalve destacó que «existe una denuncia por violencia sexual en la que habrían participado varias personas, al parecer estudiantes de la misma universidad». Esta declaración pone de relieve la gravedad de las acusaciones y el compromiso de las autoridades para abordar el incidente con la seriedad que merece.
La manera en que se tomó conocimiento del caso involucra una derivación que realizó la Universidad San Sebastián a la Oficina de Información y Reclamo del Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (OIRS). Esta derivación fue un paso importante para evitar la revictimización de la joven, permitiendo que se le brindara apoyo psicológico y legal adecuado desde el primer momento. Monsalve señaló que, tras analizar la situación, se determinó que se trataba de una violación grave que requería intervenciones especializadas.
El desarrollo de este caso subraya no solo la importancia de luchar contra la violencia de género en todos sus formas, sino también la necesidad de crear un entorno seguro para las víctimas donde puedan denunciar sin miedo a ser juzgadas o revictimizadas. Con la presentación de la querella y la atención especializada, se espera que la justicia siga su curso y se garantice la protección de todos los involucrados, así como la búsqueda de verdad y justicia en este lamentable episodio.
















