El Ayuntamiento de San Andrés Cholula ha decidido tomar medidas limitadas frente a la reciente violencia asociada a bares y centros nocturnos del municipio. La alcaldesa Guadalupe Cuautle Torres anunció que, tras un lamentable incidente en el Bar Distrito 29, donde una persona perdió la vida y otra resultó herida por una riña, se realizará un llamado a los propietarios de estos establecimientos para que respeten la norma que establece el horario de cierre a las 2:00 horas. Aunque el hecho ha generado preocupación por la seguridad en la zona, la autoridad municipal opta por una estrategia de exhorto y diálogo en lugar de medidas coercitivas.
Cuautle Torres enfatizó que su administración invita a los dueños de bares a cumplir con la regulación establecida desde el gobierno del Estado de Puebla. Durante su declaración, evitó entrar en detalles sobre si existen otros locales que no están cumpliendo con los horarios, pero subrayó la intención de prevenir situaciones que puedan escapar del control de las autoridades. La presidenta municipal expresó que los esfuerzos realizados hasta el momento son simples llamados a la responsabilidad, reflejando una postura de cooperación en lugar de confrontación.
En relación a la seguridad en zonas específicas como Lomas de Angelópolis, Cuautle Torres también se refirió a la compleja situación que enfrentan las autoridades para atender problemas de violencia. Indicó que el municipio no tiene autoridad para intervenir en áreas que son consideradas propiedad privada. Esto implica que las medidas de seguridad deben ser ejecutadas por las mesas directivas de dichos fraccionamientos, quienes son responsables de velar por el control y la seguridad de sus residentes.
El clima de inseguridad se retroalimentó recientemente por un incidente en la zona de Sonata Towers, donde un individuo fue detenido por disparar un arma de fuego. Este suceso, que se sumó a la preocupación generalizada por la seguridad, se complicó aún más cuando se reportó que el individuo había agredido a su pareja, quien, a pesar de la gravedad de la situación, se negó a presentar denuncia. Este tipo de eventos refuerza la percepción de descontrol en algunas áreas del municipio, haciendo aún más relevante la conversación sobre la seguridad pública.
La falta de operativos más contundentes por parte del Ayuntamiento ha generado críticas y dudas sobre la efectividad de la estrategia adoptada. Si bien la alcaldesa ha señalado que están actuando dentro del marco de la ley y fomentando el cumplimiento voluntario de las normas, la ciudadanía clama por acciones más decisivas ante un panorama de inseguridad que se torna cada vez más complejo. La comunidad espera que con el trabajo conjunto entre el gobierno local y los propietarios de establecimientos, se pueda garantizar un entorno más seguro para todos.
















