Este fin de semana, el Centro Cultural de Buin fue escenario de un controvertido acto con motivo del Día del Dirigente y la Dirigenta Social, el cual ha desatado una ola de críticas y reacciones negativas en la comunidad. El evento, que fue organizado por el municipio, tenía como objetivo celebrar y reconocer a los líderes sociales de la zona, sin embargo, lo que inicialmente se proyectó como un homenaje se transformó rápidamente en un incidente bochornoso. La actuación del dúo humorístico «Los Locos del Humor», conocido por su desempeño en el Festival de Viña, terminó por no ser bien recibida por el público asistente, generando un ambiente de incomodidad y desprecio.
Calderón, uno de los concejales que asistió al evento, manifestó su descontento en un comunicado, señalando que «lo que debía ser un acto de reconocimiento se fue convirtiendo en un acto de humillación y de un humor inaceptable para los que estaban presentes». Esta declaración resalta la decepción de muchos en la comunidad, quienes esperaban que el evento celebrara los logros de los dirigentes sociales, en lugar de someterlos a una rutina humorística que resultó ofensiva y despectiva.
Tras el revuelo, los concejales han indicado que están considerando acciones legales en contra del municipio, puesto que el espectáculo fue financiado con recursos públicos, lo que ha levantado inquietudes sobre la gestión y la falta de supervisión. Aguilera, otro de los concejales que se manifestó al respecto, enfatizó que «no se trata de estar en contra del humor. Si las personas deciden ver este tipo de espectáculos, está bien. El tema es que fue financiado con fondos públicos y no fuimos advertidos del tipo de humor que allí se iba a desarrollar». Esta afirmación deja claro que la preocupación no radica únicamente en el contenido del show, sino también en las implicaciones sobre la administración municipal.
Durante la actuación, se reportaron comentarios ofensivos dirigidos a personas con discapacidad presentes en la sala, así como expresiones homofóbicas y la promoción de la violencia contra la mujer. Estos incidentes han generado una indignación significativa entre los asistentes y miembros del concejo municipal, quienes creen que tales comentarios no sólo son inapropiados, sino que reflejan una grave falta de responsabilidad por parte de quienes organizaron el evento. La denuncia ha llevado a exigir una revisión exhaustiva de la gestión de eventos futuros y una evaluación de las políticas que rigen el uso de fondos públicos.
Con la intención de que se tomen medidas efectivas, la concejal Aguilera ha manifestado su voluntad de presentar una queja formal ante el alcalde, Miguel Araya, y la Dirección de Desarrollo Comunitario para que se esclarezcan los hechos. Así mismo, ha demandado la revisión de lo sucedido en el próximo concejo municipal que se llevará a cabo el miércoles, enfatizando que «el objetivo es que se investiguen eventuales responsabilidades». Este escándalo no solo ha puesto en tela de juicio la organización del evento, sino que también ha abierto un debate más amplio sobre el uso de fondos municipales en eventos culturales y la responsabilidad de los comités organizadores.
















