El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, anunció este martes que los devastadores incendios forestales que afectan las regiones de Ñuble y Biobío han llevado a la destrucción de siete establecimientos educacionales. Durante una rueda de prensa posterior a una reunión del Comité de Gestión de Riesgo de Desastres (Cogrid), Elizalde informó que entre los centros afectados se encuentran cuatro jardines infantiles y tres colegios de enseñanza básica y media. Este trágico evento ha impactado directamente a un total de 767 niños, niñas y adolescentes, quienes ahora se enfrentan a la incertidumbre sobre su educación.
La subsecretaria de Educación, Alejandra Arratia, comentó sobre las acciones que se están llevando a cabo para abordar esta situación. En sus declaraciones, explicó que se están implementando equipos especializados para evaluar el daño y determinar los pasos a seguir en un calendario de tres etapas. La primera etapa, enfocada en el corto plazo, busca rehabilitar la educación de los menores mediante la reubicación de los estudiantes o la instalación de medidas temporales que faciliten el inicio del año escolar.
Arratia también detalló la segunda etapa, que contempla soluciones a mediano plazo, estimando un período de aproximadamente cinco a seis meses para habilitar establecimientos de carácter temporal que permitan a los estudiantes continuar con sus estudios. Esta fase incluirá la evaluación de infraestructuras cercanas, como centros comunitarios y capillas, para considerar su uso como aulas provisionales para los jóvenes damnificados.
Además, la subsecretaria subrayó la posibilidad de arrendar contenedores como una medida adicional para alojar a los estudiantes, dependiendo de la cantidad de matrícula y la disponibilidad de espacios. Estas acciones son vitales para asegurar que los niños, niñas y adolescentes no pierdan el año escolar, a pesar de la adversidad que presentan los actuales incendios forestales que han devastado la región.
El gobierno ha manifestado su compromiso para hacer frente a esta crisis educativa provocada por los incendios, con un enfoque claro en la reconstrucción y el retorno a la normalidad. Las autoridades siguen monitoreando la situación y apoyando a las comunidades afectadas, enfatizando la importancia de garantizar el acceso a la educación en estos momentos críticos.
















