El Vaticano ha manifestado su profundo descontento tras la muerte del papa Francisco, calificando la reacción de las autoridades israelíes como un auténtico «insulto» a la comunidad cristiana mundial y a la humanidad. El pontífice, quien había sido un crítico abierto de la ofensiva israelí contra Gaza, describía la situación como un genocidio en curso, lo que ha generado un tono distante por parte del gobierno israelí al momento de expresar sus condolencias por su fallecimiento. La respuesta tibia de Israel ha sorprendido a los altos funcionarios del Vaticano, quienes han expresado su «dolor y decepción» por la falta de consideración mostrada hacia el líder católico en este momento de luto mundial.
Las ceremonias fúnebres del papa Francisco, programadas para este sábado en Roma, han suscitado críticas por la escasa representación de Israel, que solo enviará a su embajador ante el Vaticano, Yaron Sideman. Esta representación se considera la más baja posible para un evento de tal magnitud, especialmente dado el perfil del difunto, conocido por su inclaudicable compromiso con la paz y la justicia. A medida que el mundo católico se une en homenaje al papa, el Vaticano ha dejado claro que la posición del gobierno israelí perjudica los lazos entre ambas partes, subrayando el papel vital del pontífice en la promoción del diálogo interreligioso.
El canal israelí Kan reportó que la decepción expresada por el Vaticano se intensificó tras las polémicas acciones del gobierno israelí. El Ministerio de Asuntos Exteriores israelí había publicado un breve mensaje de condolencias horas después de la muerte del papa, que fue eliminado rápidamente, causando consternación. Las palabras de alabanza del presidente Isaac Herzog, quien calificó a Francisco de «hombre de profunda fe y compasión inagotable», no han sido suficientes para mitigar el impacto negativo que ha generado la indiferencia percibida en los más altos niveles del gobierno ante la muerte de un líder mundial significativo.
Una carta dirigida al primer ministro Benjamin Netanyahu, cuyo contenido fue revelado por el canal Kan, ha puesto de manifiesto la indignación de la comunidad cristiana respecto a la actitud del estado israelí. En dicha carta, se calificó como un «grave insulto» la decisión de no permitir a los embajadores israelíes emitir mensajes de condolencias, destacando el profundo impacto que esto tiene sobre los cristianos tanto en Israel como en el resto del mundo. Los firmantes hicieron un llamado al régimen israelí para que envíe altas autoridades al funeral del papa, elevando así el nivel de respeto y reconocimiento al legado del líder católico que dedicó su vida a la promoción de la paz y la dignidad humana.
Por último, la eliminación de un mensaje de condolencias por parte del Ministerio de Asuntos Exteriores se atribuye a las críticas del papa Francisco hacia la política israelí durante la reciente escalada de violencia en Gaza. Durante su papado, Francisco fue un firme defensor de los derechos de los palestinos y no dudó en calificar la situación en Gaza de «vergonzosa». Su último discurso, en el que apelaba a una solución pacífica al conflicto, resuena aún más tras su fallecimiento. A pesar de los intentos de algunas autoridades israelíes por establecer un tono conciliador, el vacío dejado por la ausencia de un reconocimiento más robusto subraya una fractura que podría perdurar en las relaciones entre el Estado de Israel y la comunidad católica global.
















