Un gasero del municipio de Cuautlancingo ha hecho una grave denuncia en contra del Ayuntamiento encabezado por Omar Muñoz Alfaro, alegando que se ha establecido un «gran negocio» a través de la operación de Protección Civil y sus recurrentes operativos contra las pipas de gas. Según el denunciante, estas acciones se justifican con cualquier pretexto para asegurar las unidades, lo que se traduce en una coerción económica para los propietarios. En su caso, se ve obligado a pagar una multa de 30 mil 668 pesos para recuperar su vehículo, una cantidad que considera desproporcionada e injusta para los pequeños empresarios del rubro.
La situación es alarmante cuando se examina el marco legal vigente, específicamente el Artículo 61 del reglamento de Protección Civil de Cuautlancingo, que establece un límite de multa de 5 mil días de salario mínimo. Esto implica que en casos de reincidencia, las multas podrían ascender a cifras astronómicas, llegando hasta 1 millón 394 mil pesos. Dicha cantidad supera considerablemente el valor de muchas pipas de gas que circulan en la región de Puebla, lo que pone en riesgo la viabilidad económica de las empresas del sector, las cuales podrían verse forzadas a cerrar sus operaciones.
La denuncia del gasero ha cobrado relevancia en redes sociales, donde se exhibió el talón de cobro de la multa impuesta, aunque no se reveló la empresa propietaria de la unidad afectada. La publicación muestra un documento que verifica la cantidad a pagar, claramente sellado por Protección Civil de Cuautlancingo. Además, se ha informado que el vehículo afectado se encuentra resguardado en los patios de Gas 1, en la junta auxiliar de San Lorenzo Almecatla, aumentando la preocupación entre los transportistas de gas en el área.
Esta denuncia ocurre en un contexto donde la administración de Omar Muñoz ha presumido el aseguramiento de seis pipas de gas tras afirmaciones de incumplimiento de medidas de seguridad. En un reciente boletín, se detalla que una de estas unidades fue resguardada en Gas 1, contando con el apoyo de elementos de vialidad del municipio. Esta narrativa oficial contrasta con el testimonio del denunciante, quien critica abiertamente la alta cuantía de las multas y teme la persistencia de los operativos de Protección Civil, advirtiendo a sus compañeros que estén atentos a estos abusos.
La situación destaca una profunda preocupación por las prácticas administrativas y su impacto en los pequeños empresarios, quienes enfrentan una creciente carga financiera que podría llevar a muchos a la quiebra. La crítica a la gestión del Ayuntamiento no solo se enfoca en las multas, sino en la falta de apoyo y comprensión hacia un sector que trabaja arduamente para cumplir con las normativas, pero que al final se encuentra atrapado en un ciclo de sanciones que parecen más un negocio que una medida preventiva.
















