La periodista Fiona Bonati, cuñada del presidente Gabriel Boric, ha renunciado a su cargo en la Secretaría de Comunicaciones del Ministerio de Secretaría General del Gobierno (Segegob) después de verse involucrada en un escándalo relacionado con viajes realizados por funcionarios mientras estaban con licencias médicas. Según el informe de 24 Horas, Bonati presentó su dimisión hace cinco días mediante una carta oficial en la que acepta haber realizado viajes internacionales en el transcurso de este año, argumentando que no era consciente de que tales actos constituían una ilegalidad bajo las circunstancias de su licencia.
En su carta, Bonati detalló que los viajes fueron realizados como parte de una extensión de su periodo de postnatal y que, aunque había presentado la documentación correspondiente para dicha extensión, desconocía las restricciones de salida del país que ello conllevaba. «Entregué mis informes para la extensión de licencias, pero no sabía que esto también implicaba restricciones de salida del país”, explicó. La renuncia de Bonati viene en un momento delicado, pues el Gobierno busca mantener su imagen de transparencia frente a posibles irregularidades en el manejo de licencias médicas.
El Gobierno ha confirmado que se está llevando a cabo un sumario administrativo en la Subsecretaría de Gobierno, que actualmente se encuentra en la fase de investigación. En este contexto, las autoridades han asegurado que están comprometidas con determinar la veracidad de los hechos y hacerlo de manera justa. Bonati, al presentar su renuncia voluntaria a partir del 29 de mayo, ha expresado su intención de colaborar plenamente con las investigaciones en curso, afirmando la importancia que tiene para ella el buen funcionamiento y el prestigio del Segegob.
Fiona Bonati, quien es esposa de Simón Boric, ingresó a su cargo en 2020 durante el gobierno del expresidente Sebastián Piñera. Su nombramiento ha sido siempre objeto de escrutinio, especialmente ahora que surge esta controversia en torno a su persona. La relación familiar con el actual presidente Boric ha acentuado la atención mediática en este caso, generando un considerable revuelo en los medios de comunicación y en la opinión pública.
Este incidente se inscribe en un contexto más amplio de irregularidades relacionadas con el uso de licencias médicas entre funcionarios públicos en Chile, un tema que ha sido recurrente en las críticas hacia la gestión pública. A medida que avanza la investigación, tanto la sociedad como las autoridades se mantienen atentas a las posibles repercusiones de este caso, que no solo podría afectar la imagen de la funcionaria, sino también la del propio Gobierno de Gabriel Boric.
















