Estudio afirma que la lluvia perjudica el rendimiento de la tecnología de asistencia al conductor en ciertos modelos de vehículos

El rendimiento de la tecnología avanzada de asistencia al conductor utilizada para ayudar a los vehículos a frenar automáticamente y mantenerse en el carril se reduce significativamente con lluvias moderadas y fuertes, según demostró el jueves un estudio de la Asociación Americana del Automóvil.

Los investigadores de la AAA, una federación de clubes automovilísticos norteamericanos, descubrieron que los sistemas de frenado automático de emergencia de los vehículos, en varios casos durante una lluvia simulada, ya no reconocían a los vehículos parados delante y que los sistemas de mantenimiento de carril de los vehículos funcionaban considerablemente peor.

Según los investigadores, esto podría dar lugar a situaciones peligrosas si los conductores confían demasiado en estos sistemas, cuyo rendimiento suele evaluarse en condiciones ideales.

“La realidad es que la gente no siempre conduce con un tiempo perfecto y soleado, por lo que debemos ampliar las pruebas y tener en cuenta las cosas a las que la gente se enfrenta en su día a día”, dijo Greg Brannon, director de ingeniería de automoción y relaciones con la industria de la AAA, en un comunicado.

Los sistemas avanzados de asistencia al conductor, o ADAS, son cada vez más comunes en los vehículos nuevos. No ofrecen conducción autónoma, pero pueden automatizar algunas tareas de conducción.

La frenada de emergencia automática se ofrece cada vez más como una característica estándar en los coches nuevos y ha demostrado reducir significativamente las colisiones por detrás en las pruebas realizadas por los grupos de seguros.

En el estudio de la AAA, ningún coche de prueba chocó con un vehículo parado en condiciones ideales. Sin embargo, durante la simulación de lluvia, el 17% de las pruebas resultaron en choques a velocidades de 40 km/h, aumentando al 33% a velocidades de 56 km/h.

El pavimento durante las pruebas con lluvia estaba seco y los investigadores señalaron que las carreteras mojadas podrían dar lugar a índices de colisión aún mayores.

Los vehículos equipados con tecnología de mantenimiento de carril cruzaron los marcadores de carril el 37% de las veces durante las condiciones ideales en la prueba de la AAA, pero esa tasa se disparó al 69% una vez que se añadió la lluvia.

El grupo probó un Buick Enclave Avenir 2020, un Hyundai Santa Fe 2020, un Toyota RAV4 2020 y un Volkswagen Tiguan 2020.

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