Viajar a Estados Unidos se ha convertido en un proceso más complejo, especialmente para los ciudadanos chilenos que aún creen que es un trámite fácil y automático. Esteban Larrondo, abogado tributario y director de Latam en USA, señala la importancia de la coherencia entre el relato del viaje, los documentos presentados y las actividades planificadas en el país. En un clima de mayor escrutinio, cualquier inconsistencia puede generar alertas en las autoridades migratorias, y esto podría desencadenar desde entrevistas más exhaustivas hasta la negación del ingreso al país. La incoherencia entre lo que se declara y el propósito real del viaje puede llevar a consecuencias severas, mostrando la necesidad de una preparación adecuada antes de embarcarse en la travesía hacia el norte.
La confusión en torno a la Exención de Visa (ESTA) es un problema recurrente entre los viajeros chilenos. Muchos la interpretan erróneamente como una garantía de entrada, sin comprender que es un mecanismo que permite viajar sin visa tradicional bajo condiciones estrictas. Viajes frecuentes, estadías prolongadas y vínculos económicos en Estados Unidos pueden generar sospechas entre los funcionarios de migración. Si las respuestas del viajero en el control de ingreso no son claras o coherentes, se pueden activar protocolos de seguridad que complican el proceso. Es esencial que los viajeros comprendan que un plan de viaje bien definido es crucial para evitar malentendidos en el control migratorio.
Uno de los errores más comunes que cometen los chilenos es la dificultad para distinguir entre turismo, exploración de negocios y la intención de establecerse en Estados Unidos. Larrondo destaca que, si bien soñar con un futuro en el país no es sancionado, la falta de coherencia en el relato de viaje puede resultar en problemas significativos. Las autoridades migratorias están en búsqueda de un relato consistente, donde el perfil del viajero y sus intenciones sean claras y verificables. Cualquier discrepancia en la historia personal y la naturaleza de las actividades planificadas puede hacer que se sospeche de un propósito distinto al que se declara.
Los ciudadanos chilenos deben estar atentos a los requisitos de entrada a Estados Unidos, comenzando por contar con un pasaporte vigente, idealmente con al menos seis meses de validez. Además, es obligatorio tener una autorización de viaje válida, ya sea a través de la ESTA o mediante una visa estampada, como la B1/B2 para turismo. Larrondo puntualiza que la ESTA es suficiente para viajes turísticos de menos de 90 días, siempre que el viajero no tenga antecedentes penales ni haya visitado países restringidos. En caso contrario, deberán optar por la visa tradicional, un proceso que, según el Departamento de Estado, ha visto un aumento en las tasas de rechazo, evidenciando aún más la importancia de la preparación.
Los desafíos logísticos y burocráticos se agravan por problemas como la vigencia insuficiente del pasaporte y errores en la presentación de documentos. Larrondo advierte que un simple error de digitación al completar la ESTA puede llevar a consecuencias graves, como la prohibición de abordar el vuelo. Por lo tanto, más que miedo, lo que se requiere de los viajeros es una preparación rigurosa que incluya la planificación del viaje, comprensión de los requerimientos de ingreso, y organización de la documentación necesaria. En un escenario migratorio marcado por un control exhaustivo, improvisar puede ser arriesgado, y los viajeros deben estar listos para demostrar su idoneidad y razones para visitar Estados Unidos.
















