Las repercusiones por el fatal atropello de Yarizta Paulina Fuentes en un paso peatonal de Vitacura no cesan, y la situación ha tomado un giro inesperado debido a las declaraciones del conductor involucrado, José Colina. Según su versión, Colina, que trabaja como médico dermatólogo, detuvo su automóvil inmediatamente después del accidente y prestó auxilio a la víctima. En un relato que ha despertado controversia, Colina aseguró haber evaluado el estado de Yarizta y solicitado una ambulancia, argumentando que aplicó la escala de Glasgow para determinar su estado neurológico. Sin embargo, esta declaración ha sido puesta en duda por la familia de la víctima.
Lo que inicialmente parecía ser un acto de responsabilidad se ha convertido en una serie de acusaciones y una querella que apuntan a la posible negligencia del chofer. La familia de Paulina Fuentes ha presentado un informe que alega que Colina no frenó antes del impacto y que no brindó asistencia real a la joven tras el atropello. Los testimonios de vecinos del sector respaldan estas afirmaciones, indicando que fueron otros ciudadanos quienes se apresuraron a ayudar a la víctima, mientras que el conductor supuestamente se limitó a hacer una llamada a su madre, desentendiéndose de su deber como médico.
En un giro crucial a la investigación, se han divulgado grabaciones que muestran que Yarizta ya se encontraba cruzando el paso peatonal cuando fue atropellada. Este hallazgo documental podría ser determinante en el desarrollo del caso, ya que evidenciaría la responsabilidad del conductor en el accidente. La situación se complica aún más con el testimonio de un transeúnte que aseguró que Colina nunca pronunció la frase «soy médico» en el lugar, contradiciendo su relato inicial ante las autoridades.
Paralelamente, la familia de la víctima ha lanzado una iniciativa legislativa conocida como Ley Paulina, que busca la implementación de exámenes obligatorios de drogas en accidentes de tránsito, con el fin de prevenir tragedias similares en el futuro. Esta propuesta ha captado la atención pública logrando recolectar más de 10.000 firmas en su apoyo. La Ley Paulina busca modificar artículos del Código Penal y la Ley de Tránsito, enfatizando la necesidad de garantizar la seguridad en las calles y una respuesta adecuada ante situaciones de emergencia.
El presente caso continúa bajo la mira de la justicia, y tras la última audiencia judicial, se ha decidido ampliar el plazo de investigación por 90 días adicionales, permitiendo que se reúnan más pruebas y testimonios. La comunidad de Vitacura espera que este incidente no quede impune y que se tomen las medidas necesarias para mejorar la seguridad vial, especialmente para los peatones, que son los más vulnerables en las vías urbanas. La historia de Yarizta Paulina Fuentes ha dejado una profunda huella en la sociedad, resaltando la urgente necesidad de responsabilidad tanto en la conducción como en la atención a las víctimas de accidentes.















