El Juzgado de Garantía de Rancagua ha dictado prisión preventiva para Claudia Bustamante, una excarabinera de 47 años, que se desempeñaba como sargento primero en la institución. La decisión judicial ocurre tras su formalización como presunta líder de una banda involucrada en el millonario robo a la empresa de valores Brinks, ocurrido el 16 de agosto de 2024 en la región de O’Higgins. Bustamante enfrenta graves cargos que incluyen robo con intimidación y asociación criminal, tras la sustracción de más de 11 mil millones de pesos en este asalto.
Durante la audiencia, la Fiscalía presentó evidencias que vinculan a Bustamante no solo con el robo a Brinks, sino también con un intento de robo frustrado a Prosegur en febrero del mismo año, donde se planeaba robar cerca de 24 mil millones de pesos. Según los equipos investigativos, ambos eventos estarían interrelacionados, sugiriendo la existencia de una estructura delictual robusta en la que Bustamante jugaría un rol central, apodada por sus cómplices como «la jefa» o «la mami».
La excarabinera fue arrestada el pasado jueves en Rancagua y, en consecuencia, Carabineros ha confirmado su inmediato desvinculación de la fuerza. Su detención es parte de una investigación más amplia que actualmente lleva a cabo Carabineros, que hasta el momento ha formalizado a 20 personas vinculadas a estos delitos. Las autoridades han destacado la importancia de esta operación para desarticular redes delictuales que atentan contra la seguridad pública.
El tribunal también estableció el 16 de febrero como fecha límite para la investigación, lo que marca un hito crucial en el avance del caso. La presión para recuperar el dinero sustraído es significativa, dado el impacto que ha tenido este robo en la seguridad financiera y la reputación de las empresas de valores en la región. Por ello, el Ministerio Público continúa trabajando en la recopilación de pruebas.
Este caso ha generado preocupación en la comunidad y ha levantado cuestionamientos sobre la formación y control de los miembros de las fuerzas de seguridad. La imagen de una excarabinera liderando una banda delictual ha dejado a la población atónita, destacando la necesidad de medidas más rigurosas para prevenir la infiltración del crimen en instituciones encargadas de la protección ciudadana. Se espera que los próximos meses haya un seguimiento exhaustivo de este caso, que podría servir como un ejemplo en futuros procesos judiciales.
















