Un nuevo giro en la investigación sobre el fallecimiento del carabinero Javier Figueroa Manquemilla ha salido a la luz en Puerto Varas, Región de Los Lagos. Según información revelada por BioBioChile, el propio policía fue quien realizó una llamada al número de emergencia 133 para informar sobre un incidente relacionado con el consumo de alcohol en la vía pública. Esta llamada parece haber sido el detonante del procedimiento que culminó con su trágica muerte, desatando dudas y un sinfín de especulaciones sobre las circunstancias que rodean este caso.
La llamada, realizada desde un teléfono móvil asociado a Figueroa, fue hecha mientras realizaba su patrullaje nocturno. En un hecho sorprendente, el matinal de TVN reportó que Figueroa habría llamado simulando otra voz, lo que generó la llegada de otra unidad policial a la zona del incidente. Posteriormente, se escucharon tres disparos, uno de los cuales impactó mortalmente al carabinero. Esta situación ha generado una serie de interrogantes sobre el protocolo que se sigue en tales circunstancias y la correcta identificación de los implicados.
La madre de Javier, Marlene Manquemilla, ha expresado su incredulidad respecto a la posibilidad de que su hijo haya sido el que desencadenó el procedimiento que terminó en su muerte. Durante su visita a la reconstitución de escena, solicitó acceso al registro de audio de la llamada hecha al 133, en un intento por esclarecer lo sucedido. La madre también ha descartado la hipótesis de un suicidio, calificando los esfuerzos de la Fiscalía y las policías como «tardíos» y reiterando su demanda de un cambio en el fiscal a cargo del caso.
En respuesta a la situación, el Ministerio Público ha emitido un comunicado asegurando que se han llevado a cabo diligencias investigativas, incluyendo una reconstrucción de los hechos ocurridos el día del trágico suceso. La fiscal Nathalie Yonsson está al frente de la investigación, aunque el Ministerio enfatizó que el proceso se mantiene confidencial, lo que limita la divulgación de detalles. Esta falta de transparencia ha alimentado aún más el clamor de la familia y la comunidad por respuestas claras y contundentes.
La situación ha resonado en Chile, donde la confianza en las instituciones de seguridad se ve cada vez más cuestionada. Este caso ha captado la atención de medios y ciudadanos, reflejando un profundo interés por esclarecer la verdad detrás del fallecimiento del carabinero Figueroa. Mientras tanto, la familia y amigos del funcionario continúan demandando justicia, esperando respuestas que aclaren las circunstancias y la responsabilidad en esta trágica pérdida.
















