El llamado de la seremi de Salud, Lorena Cofré, enfatiza la importancia de conocer e incentivar el comercio local de pescado fresco, especialmente en un contexto donde la seguridad alimentaria es vital. «Vamos a estar fiscalizando todos los puntos de venta, tanto del comercio local como del comercio que pudiera ser ilícito», señaló la autoridad, instando a la población a verificar las condiciones de temperatura y resguardo de los productos del mar antes de su adquisición. Este enfoque cobra especial relevancia durante la Semana Santa, época en la que el consumo de pescados y mariscos aumenta considerablemente.
Ayer, las autoridades regionales llegaron hasta la Caleta Portales en Valparaíso, donde realizaron una fiscalización exhaustiva de las condiciones sanitarias en las que se venden estos productos. Además de asegurar el cumplimiento de la normativa, se reforzaron las recomendaciones a los consumidores. Cofré subrayó la necesidad de optar por mariscos y pescados cocidos, ya que el tradicional uso de limón para «cocinar» el pescado no garantiza la eliminación de patógenos. También hizo un llamado a mantener un buen lavado de manos y evitar la contaminación cruzada en la preparación de alimentos.
En el marco de esta iniciativa, se entregaron bolsas térmicas reutilizables a los compradores, una medida que busca asegurar que la cadena de frío se mantenga desde el punto de venta hasta el hogar. Esta acción está diseñada para evitar que los productos se deterioren y para promover buenas prácticas de compra entre los consumidores. Las autoridades recordaron que, si no se consumen de inmediato, los mariscos deben ser refrigerados para prevenir cualquier riesgo sanitario.
Yanino Riquelme, delegado presidencial regional, destacó el trabajo multidisciplinario realizado por diferentes servicios públicos en esta campaña. «Hay un despliegue y coordinación importante de parte de todas las instituciones del Gobierno», manifestó. Esta planificación viene de semanas de convocatoria, donde se determinó un enfoque claro sobre los ámbitos que debían ser fiscalizados, particularmente las condiciones sanitarias relacionadas con la venta y el consumo de productos del mar.
El compromiso de las autoridades es garantizar que los consumidores se sientan seguros al optar por pescados y mariscos frescos, especialmente en épocas de alta demanda como Semana Santa. Con las fiscalizaciones en curso y la entrega de insumos útiles como las bolsas térmicas, se busca educar al público sobre la importancia de adquirir productos de calidad y de fuentes seguras. Las acciones de inspección no solo aseguran el cumplimiento regulatorio, sino que también fomentan hábitos de consumo responsable y saludable entre la comunidad.
















