En un trágico episodio ocurrido en la Clínica Tarapacá de Iquique, dos médicos han sido imputados por la muerte de un niño de seis años que presentó un dolor abdominal. La Fiscalía sostiene que la atención brindada por los acusados, un médico chileno y una doctora venezolana, estuvo marcada por graves fallas, lo que terminó costándole la vida al menor, Esteban Poblete Cahuas. Este caso ha generado gran conmoción en la comunidad, centrándose en la responsabilidad profesional de estos médicos al momento de atender a un paciente tan vulnerable.
El niño ingresó a la clínica el 11 de marzo de 2023, presentado síntomas que, según su familia, debieron ser tomados con la mayor seriedad. Sin embargo, la abogada de la Fiscalía Local de Iquique, María Alejandra Jorquera, declaró que la atención recibida fue «exprés», y que los diagnósticos realizados fueron erróneos. Esto incluye una derivación tardía al Hospital Regional de Iquique, lo cual, según la acusación, fue determinante en la fatal evolución de la salud del menor.
Durante la audiencia en el Juzgado de Garantía de Iquique, se tomó la medida cautelar de arraigo nacional para los profesionales implicados, evitando así su posibilidad de salir del país mientras se lleva a cabo la investigación. El tribunal también fijó un plazo de 90 días para investigar a fondo las circunstancias que rodearon la atención médica que recibió Esteban. La acusación se fundamenta en la legislación del cuasidelito de homicidio, lo que refleja la gravedad del caso.
Familiares del niño y la comunidad de Iquique han expresado su indignación y dolor tras conocer los detalles de cómo se llevó a cabo la atención médica en la clínica. Se han manifestado por justicia para Esteban y la necesidad de sanciones adecuadas para prevenir que tragedias similares ocurran en el futuro. La muerte de un niño en circunstancias que podrían haberse evitado ha puesto en el centro del debate la calidad y la responsabilidad del servicio de salud en la región.
Este caso no solo ha conmocionado a la comunidad de Iquique, sino que también ha levantado preocupaciones sobre la atención médica en situaciones críticas, especialmente en un país donde la presión sobre los sistemas de salud suele ser intensa. A medida que avanza la investigación, se espera que se examinen las prácticas médicas y el protocolo de atención en la Clínica Tarapacá, para asegurar que todos los pacientes, sin importar su edad, reciban la atención adecuada y oportuna que necesitan. La muerte de Esteban es un recordatorio urgente de la importancia de la responsabilidad médica en la salvaguarda de vidas.
















